Los activos de la autoridad monetaria disminuyeron casi u$s150 millones, después de las ventas oficiales en el mercado de cambios. Por qué el BCRA no quiere que el dólar suba

Las reservas internacionales del Banco Central de la República Argentina (BCRA) disminuyeron 146 millones de dólares, a u$s48.015 millones, frente a los u$s48.161 millones del martes, debido a la presión vendedora que ejerció el ente emisor sobre el mercado mayorista al contado y a través de operaciones a futuro.
En ese aspecto, el "billete-físico" para las transacciones entre bancos cedió 0,1%, a 3,062 pesos. Sin la intervención del BCRA, el precio hubiera subido ante la sostenida demanda de empresas y entidades financieras que operan en este segmento, y también de pequeños ahorristas que salen de las colocaciones a plazo fijo.
Pese a la presión bajista, aún hay margen para que siga el tipo de cambio alto. Alejandro Bianchi, operador de Invertir on Line comenta a Infobae.com que recién en 2004 se empezó a hacer más importante el incremento de la inflación, con una política fiscal y monetaria en expansión, por lo que consideró que la moneda norteamericana aún podría tener recorrido bajista si el BCRA decidiera liberar las fluctuaciones de la cotización.
Creo que todavía el movimiento de los precios no llegó a acompañar el movimiento devaluatorio del 2001. Salvo que cambie radicalmente el escenario de precios de los commodities, acotó.
Contra los especuladores al alza
El flujo de divisas se interrumpió parcialmente en los últimos tres meses, por el conflicto entre los productores del campo y el Gobierno, que llevó al lock out y la paralización de las exportaciones de granos. Pero los actores financieros coinciden en que esta situación debiera ser pasajera.
La Argentina, por ser emergente, goza de las ventajas competitivas, en especial de las commodities agroindustriales, lo que favorece el saldo positivo de la balanza comercial, dice Bianchi. Esta coyuntura lleva a una previsible apreciación de la moneda local sin la actuación del BCRA en la compraventa de divisas.
El Central dejó caer bastante al dólar, para frenar la especulación. La autoridad monetaria dejó de intervenir comprando y empezó a vender, para cambiar el movimiento normal del precio de la moneda, argumenta Bianchi.
Operadores consultados subrayaron que en las operaciones a futuro, la autoridad monetaria convalidó precios a fin de mes inferiores a los de contado.
Esta diferencia, permite a las entidades volcar dólares en el mercado a un precio superior al que le garantiza el BCRA a plazo, con lo que obtienen un rendimiento, a la vez que se abastece la demanda particular si sobresaltos. En las operaciones mayoristas el billete norteamericano se cotizó en $3,062; para fines de junio a $ 3,051, para julio a $3,061, y los contratos para agosto se sellaron a 3,064 pesos.
El movimiento descendente es de corto plazo, en principio, pero la fuerte corrección del dólar obedece a que el Banco Central quiere quitar esa expectativa devaluatoria que tiene desde julio del año pasado, describe el economista de Invertir on Line.
De mediano plazo, la expectativa es que el peso se aprecie, aunque no mucho más. En el término largo, la expectativa es que se va a mantener la competitividad de la industria y el agro a través del tipo de cambio, estimó.