Las preocupaciones por el sector financiero pesaron sobre bancos como UniCredit, mientras que el alza de los precios del petróleo presionó a las aerolíneas y la fortaleza del euro castigó a los fabricantes de automóviles

El índice de acciones europeas líderes FTSEurofirst 300 cerró extraoficialmente con una baja de un 1,2% a 1.269,74 puntos, lo que lleva las pérdidas acumuladas en lo que va del año a un 15,7 por ciento.
El nerviosismo se propagó a todas las plazas financieras del mundo después de que el fondo Carlyle Capital Corporation (CCC), que cotiza en Amsterdam, anunciara su incapacidad a hallar un acuerdo con sus acreedores, lo cual podría desembocar en una liquidación.
"Es una nueva señal de una crisis financiera que dura, y en la que algunos se hunden", comentó a la AFP un vendedor de acciones en París.
"Cuando se tiene a grandes profesionales afectados, pese a haber acumulado éxitos desde hace varios años, da miedo", comentó el analista, muy prudente sobre el desenlace de la crisis.
Las bolsas asiáticas cerraron a la baja dentro de una coyuntura desfavorable debido al descenso inexorable del dólar y a un petróleo que no para de alcanzar máximas, llegando a superar el techo de los 110 dólares por barril.