Todavía no habló, pero Maradona y su cuerpo técnico lo acusan de traidor. Dicen que fue el autor material de la salida del ex DT y que maneja las listas con Grondona (h)

El 13 de abril de 2009, Carlos Bilardo lo dijo claro y rotundo: "Si Maradona se va, yo me voy con él. No yo, todos los 30 que estamos con él". Así de contundente. Sin embargo, la cabeza del ahora ex entrenador rodó, pero el Director de las Selecciones Nacionales sigue firme en su cargo, secundado por Julio Grondona y Humberto Grondona, alguien que ocupa un cargo vaya a saber de qué dentro de la Selección.
Hay formas y fondos. Dentro de las formas se encuentra la manera de llevar al seleccionado que tuvo Maradona. No conformó, aunque ilusionó. Pero apenas un quinto puesto en el Mundial, luego de una caótica clasificación a Sudáfrica, terminó por acabar con una historia que parecía alargarse en algún momento.
Pero lo que más preocupa dentro de esta conducción de AFA es el fondo de la cuestión. Los fracasos se acumulan, salvo las presencias heroicas de José Pekerman con las selecciones juveniles. Nunca hubo un proyecto serio, acorde a lo que representa la Selección.
Al fútbol de hoy no sólo se gana con táctica, técnica, velocidad o disciplina, sino también con una base dirigencial seria, trasparente y racional, sin intereses creados. Con la convicción de hacer las cosas bien, de mejorar día a día, de ser un ejemplo a nivel mundial, de hacer escuela.
Los éxitos quedaron atrás, ni siquiera la Copa América volvió a sentirse parte de Argentina. Que un Maradona no tape a la AFA, porque la imagen no es todo.