El ex jugador, figura del equipo campeón en México 86 y amigo personal de Diego Maradona, explicó que no quiso sembrar polémica con su visita al entrenamiento de la Selección

Oscar Ruggeri dio ayer la sorpresa en la práctica del seleccionado al aparecerse sobre el final del entrenamiento en las vísperas del debut de Argentina en el Mundial, al que no puede asistir como colaborador de Diego Maradona por la posición del presidente de la AFA, Julio Grondona.
Ruggeri, quien llegó a Sudáfrica el miércoles por la mañana, entró junto a los periodistas al Estadio del HPC de la Universidad de Pretoria cuando se abrieron las puertas para ver la última parte del entrenamiento.
Con esta visita no quiero generar líos, dijo Ruggeri luego de su visita en declaraciones radiales. Es que Julio Grondona había pedido expresamente que el cabezón no visitara el equipo para no generar controversias. Con Diego sólo hablamos de fútbol, agregó.
Vestido con un saco gris oscuro y pantalones sport, Ruggeri fue recibido por Fernando Molina, jefe de prensa de Maradona y novio de Dalma, la hija del entrenador, quien lo llevó por una puerta lateral hasta llegar a la cancha, donde se abrazó con el técnico.
Juan Sebastián Verón fue uno de los que más afectuosamente abrazó y le agradeció por el apoyo que dio al plantel. Luego, mientras Verón y Angel Di María daban una conferencia de prensa Maradona se puso una pechera amarilla, mantuvo su gorro celeste de invierno y se metió a jugar un picado con integrantes del cuerpo técnico, entre ellos Sergio Batista, entrenador de los juveniles que ofician de sparrings, en otra de las canchas bien iluminadas del predio. Ruggeri observó el partido desde un costado del campo para luego seguir la charla amena con Maradona.