Invitada a la mesa de la diva Mirtha Chiquita Legrand, la curvilínea Luciana Salazar se quebró al hacer referencia a las críticas que recibe por las cirugías estéticas y con lágrimas en los ojos aseguró que lo que más duele es que hay una familia atrás pero bueno, son las reglas del juego
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Salazar, quien ahora exige que la llamen Lulipop, se encuentra asistiendo a diversos programa de la pantalla chica para promocionar los temas que estarán incluidos en su próximo material discográfico.