Según dicta la Real Academia Española, "fidelidad" es lealtad, observancia de la fe debida a otro. El término también puede sostener acepciones como "constancia" y "devoción", además de adosarse a virtudes vinculadas a la confianza, el respeto y la honestidad.
Con las cartas jugadas y destapadas, cae de madura la intención de Miguel Mateos a la hora de buscar un título que englobe a su nueva colección de canciones.
Porque, si Salir Vivo (2002) era un desesperado grito de guerra y Uno (2005), la mirada interior de un tipo que juntaba sus pedazos, el flamante Fidelidad venera el accionar incondicional de quienes aún siguen tras las filas del ex Zas. "Fui castigado a un rincón", canta Mateos en El Nene más malo del mundo, y esa línea inconsciente echa luz sobre la ubicación de quien tiene negado el ingreso al gran banquete que disfruta el rock argentino versión 2.0.
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