La actriz y cantante disfrutó del sol en bikini a pesar de que su cuerpo ya no es como el de hace unos años

Muchas mujeres viven acomplejadas por su cuerpo. Unos pocos kilos de más ya son motivo suficiente para dejar de comer o someterse a dietas rigurosas, sobre todo cuando está por llegar el verano.
Sin embargo éste no parece ser el caso de Jennifer López. La actriz y cantante, lejos de sufrir por su nuevo cuerpo, se animó a ponerse una bikini y a disfrutar de un día a pleno sol junto a la compañía de su pareja, Marc Anthony, y de un grupo de amigos.
¿Celulitis?, ¿kilos de más?, ¿rollitos?. Nada de eso pudo borrarle la sonrisa a Jennifer que demostró que, para ella, "la pinta es lo de menos".