En medio de la crisis mundial, la Casa Rosada busca demostrar la solidez de la Argentina. Pagará la mitad de los vencimientos y refinanciará el resto este año. Utilizará fondos del Sistema Previsional. Habría novedades para los holduots

Funcionarios de la Casa Rosada revelaron que el Ministerio de Economía está ultimando los detalles sobre el programa financiero para los próximos tres años y adelantaron que efectuará un canje de deuda con vencimientos de corto plazo.
El país debe pagar este año vencimientos de deuda por 19.500 millones de dólares, y para ello prevé utilizar fondos del flamante Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA).
Con dinero del SIPA y el excedente fiscal, la Casa Rosada pagará la mitad de esos 19.500 millones, mientras que la otra mitad de esa deuda será dividida -a su vez- en dos partes.
La primera parte se refinanciará a largo plazo y la segunda será colocada intrasector público, donde la Anses podría jugar un sol importante como acreedor, en medio de un contexto internacional crediticio cerrado por la crisis financiera global.
En tanto, durante 2010 y 2011 el gobierno deberá afrontar los vencimientos de u$s6 mil millones de los Préstamos Garantizados y otros u$s8 mil millones de los bonos Bodem 2012.
Según funcionarios, la estrategia para esos compromisos está definida: "Se les quitará los bonos de corto plazo que vencen a los acreedores y se les entregará nuevos papeles de largo plazo, para equilibrar hacia adelante la balanza de vencimiento.
De esta manera, el gobierno de Cristina Kirchner despeja cualquier tipo de duda acerca de la capacidad de pago que posee la Argentina, además de demostrar a otros países y a la propia oposición política el porte para "administrar la deuda".
En ese escenario aparecen los denominados holdhouts, aquellos bonistas que no aceptaron la oferta realizada por el mandato de Néstor Kirchner en 2005, para quienes "en el primer trimestre de este año podría haber una alternativa".