El presidente brasileño manifestó que apuntalará a los sectores más sensibles, como la industria automotriz, la agricultura, la construcción y la pequeña y mediana empresa

El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, admitió que en su Gobierno existe "preocupación" por el desempeño de la economía del país durante el primer trimestre del 2009, que puede ser el más "difícil" de la crisis global.
"Será un momento de un esfuerzo inmenso" para evitar que la economía pise el freno, dijo Lula en relación a los primeros meses del 2009, y agregó que prepara nuevas medidas de fomento al crédito y la producción, que podrían ser anunciadas el próximo día 29.
Según el mandatario, la intención del gobierno es apuntalar a los sectores más sensibles de la economía, como la industria automotriz, la agricultura, la construcción y la pequeña y mediana empresa, en especial por la capacidad que tienen para generar empleo.
Lula dijo que su temor es "que las cosas se paren, porque luego llevará tiempo para volver a comenzar de cero", aunque aclaró que en ninguna de las proyecciones del Gobierno se plantea que el país pueda entrar en una recesión, como sostienen algunos analistas.
En un desayuno con periodistas en el Palacio presidencial de Planalto, Lula reafirmó que el Gobierno trabaja con la previsión de que la economía cerrará el 2009 con un crecimiento del 4 por ciento, pese a que puede resentirse durante los primeros meses.
Lula insistió en que Brasil "es el país mejor preparado dentro del Grupo de los 20 (G20)" para enfrentar la crisis global, de la que volvió a responsabilizar a Estados Unidos y al resto de las naciones más desarrolladas.
También se mostró confiado en que las medidas adoptadas tanto por Estados Unidos como por la Unión Europea (UE) tengan efectos reales a partir de mediados del año próximo, para que la economía global se "normalice".
Durante el encuentro, por determinación de la Presidencia, los periodistas no pudieron grabar las declaraciones de Lula ni tampoco tomar nota de ellas.
Fuente: EFE