Las dos automotrices analizan presentar bancarrota para conseguir el plan de rescate por u$s34.000 millones que reclaman ante la crisis internacional
General Motors Corp y Chrysler LLC están considerando aceptar una bancarrota prearreglada como último recurso para conseguir un multimillonario rescate del gobierno de los Estados Unidos.
En respuesta a la solicitud de ayuda de las automotrices, miembros de los despachos de tres congresistas han consultado a expertos en reestructuración si una bancarrota prearreglada -negociada con trabajadores, acreedores y prestamistas- podría ser usada para reorganizar el sector sin liquidación.
General Motors y Chrysler no pudieron ser contactados inmediatamente por Reuters para obtener comentarios. Ejecutivos del sector automotriz y analistas han dicho que el resultado catastrófico de una bancarrota de General Motors
Corp, Ford Motor Co o Chrysler se extendería a través de una industria que sufre una hemorragia de efectivo en medio de una desaceleración económica global.
Las tres automotrices han instado al Congreso a autorizar 34.000 millones de dólares en préstamos y líneas de créditos, diciendo que llevarán a cabo una reestructuración y recortarán modelos, empleos y pagos a ejecutivos para continuar siendo viables.
La Casa Blanca no rechazó el miércoles la cifra de 34.000 millones de dólares planteada por la industria, pero dijo que es demasiado pronto para responder que apoyaría en caso de emergencia.
El líder de la mayoría del Senado, el demócrata Harry Reid, quiere buscar una manera de evitar la amenaza de bancarrotas en la industria, con los jefes de las tres automotrices de Detroit preparándose para una audiencia crucial sobre la solicitud de ayuda que se llevará a cabo el jueves.
Las negociaciones actualmente están divididas entre pequeños grupos, lo que hace improbable que una solución propuesta como una declaración de bancarrota emerja hasta la próxima semana, dijo a Bloomberg la persona al tanto de las negociaciones internas.
Sólo la bancarrota de GM representaría más de 200.000 millones de dólares en deuda con interés de la automotriz y su brazo de financiamiento, GMAC, podría ser perder su valor para incontables jubilados y contribuyentes, alterando aún más los patrones de consumo.
Fuente: Reuters