El plan será presentado hoy en Bruselas para reactivar el consumo y estimular la economía real. Establece una reducción del IVA y otros impuestos. La iniciativa se aplicó en Inglaterra

El plan de relanzamiento económico de la Unión Europea (UE) para evitar la prolongación de la espiral negativa en la que se han enzarzado la economía real y los mercados financieros abogará hoy por el uso de estímulos fiscales y la reducción del IVA.
El paquete de la UE está basado en el uso de estímulos fiscales y en la reducción de cargas administrativas para las empresas teniendo en cuenta la flexibilidad que permite el Pacto de Estabilidad.
Además acelerará los trámites para el acceso a fondos europeos destinados al desarrollo de proyectos que potencien la creación de empleo y contribuyan al aumento de la demanda.
"Nos encontramos ante circunstancias excepcionales. A la crisis financiera se ha sumado una crisis económica y corremos el riesgo de vivir una crisis social", afirmaron fuentes de la Comisión Europea, un día antes de la presentación del plan de relanzamiento económico que abogará por la toma urgente de "medidas excepcionales y temporales".
Bruselas intercederá por la puesta en marcha de "todos los instrumentos europeos y nacionales" para estimular la economía de los hogares y los pequeños empresarios europeos.
Una de las grandes novedades del paquete será la recomendación a los estados miembro para que reduzcan el IVA, siempre y cuando no se baje del límite del 15%, según confirmaron a dpa fuentes de la Comisión Europea.
El primero en hacerlo, antes incluso de que llegue la recomendación de Bruselas, fue Reino Unido, que se presenta de nuevo como el modelo a seguir para el resto de los socios europeos, a los que la UE garantiza el uso de la mayor flexibilidad prevista en el Pacto de Estabilidad reformado en 2005.
La Comisión Europea seguirá abriendo expedientes por déficit excesivo a los países que sobrepasen el límite del 3% del PIB como hacía hasta ahora, pero se compromete a tener en cuenta las circunstancias particulares de cada país en el contexto de la crisis actual para alargar los plazos de corrección del déficit, tal y como prevé el nuevo pacto.
Actualmente los países tienen un plazo de dos años para corregir los desajustes presupuestarios. Los países "tienen que usar su política presupuestaria de forma proactiva", afirmaron fuentes de la Comisión Europea.
La UE insiste en la necesidad de que las medidas que adopten los gobiernos europeos deben ser temporales, oportunas y directas, y responder a las tres "T" del plan según sus siglas en inglés (Timely, Temporary, Targeted).
Las recomendaciones que publicará hoy la UE serán estudiadas por los ministros europeos de Economía el próximo martes en Bruselas, y por los 27 gobiernos de la UE en la cumbre que se celebrará en la capital europea el 11 y 12 de noviembre.
Hasta el momento, Alemania y Francia han sido los países que han mostrado mayores reticencias al paquete por temores a que su déficit se dispare. Otros, como España, se han mostrado más favorables a sacar partido a las ventajas del Pacto de Estabilidad y a apoyar la propuesta de Bruselas.
Actualmente el IVA sobre bienes y servicios varía de un 25% en Suecia y Dinamarca a un 15% en Chipre y Luxemburgo.
Además de las medidas fiscales, la UE facilitará la movilización de fondos europeos que contribuyan al desarrollo de infraestructuras y proyectos de investigación regionales, y al relanzamiento de sectores que se hayan visto especialmente afectados por la crisis, como el del automóvil.
El sector del automóvil solicitó 40.000 millones de euros (51.000 millones de dólares) para poder llevar a cabo las reformas que implica el cumplimiento de los nuevos estándares impuestos por la UE en materia de medio ambiente.
Entre los fondos que la UE tiene previsto movilizar están el Fondo Europeo de Inversiones, destinado a las PyME, para las que Bruselas pedirá además una reducción de las cargas administrativas.
El Banco Europeo de Inversiones (BEI) solicitará, por su parte, una ampliación de su fondo para el ejercicio 2009-2010 de entre un 10 y un 20%, lo que supondría contar con un fondo de entre 55 y 60.000 millones de euros para ayudar a los pequeños empresarios, que deberá ser aprobado por los estados miembros.
Además, la UE simplificará el acceso al fondo de globalización europeo para ayudar a los parados y el fondo social europeo destinado a estimular el mercado laboral.
Los fondos de cohesión, dotados de 347.000 millones de euros para el período 2007-2013, y generalmente destinados al desarrollo de infraestructuras y proyectos regionales en materia de medio ambiente y educación, entre otros, serán también blanco de la Comisión Europea en su tarea de aligerar la burocracia.
Desde Bruselas se animará a los estados miembro a utilizar estos fondos para invertir en el desarrollo de tecnologías "verdes" que, además de crear empleo, contribuyan a la reducción de emisiones en los sectores del automóvil y de la construcción.
"Estamos ante una crisis mayor que puede alargarse y tenemos que tomar medidas excepcionales que respondan de manera precisa a esta situación precisa", afirmaron fuentes comunitarias, insistiendo en la temporalidad de estas recomendaciones.
"Confiamos" en que los estados miembro estén preparados para poner en marcha estas medidas, concluyeron las fuentes, que recordaron la necesidad de remitir a Bruselas los planes nacionales.