Esa será una de las propuestas que presentarán las autoridades del bloque europeo durante la reunión del G20 que se celebrará en Washington. Buscan darle más participación a los países emergentes ante la crisis
La Unión Europea (UE) llevará a Washington una propuesta, a través del presidente de la Comisión (CE), José Manuel Durao Barroso, para reformar el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el G-8 con el objetivo de dar más voz a los países emergentes.
Esta es una de las iniciativas que baraja la UE para acudir a la cumbre financiera internacional que se celebrará el 15 de noviembre en Washington, según se recoge en el borrador de conclusiones elaborado por la presidencia francesa para la reunión de ministros de economía de los 27 países que se celebrará el próximo 4 de noviembre, y que publicó hoy Expansión.com.
La presidencia destaca que es necesario mejorar la legitimidad del FMI, y que para ello "es esencial una mayor asociación de los países emergentes y en vías de desarrollo".
En este sentido, propone hacer "más abierto y transparente" el proceso de selección tanto del director del FMI como del presidente del Banco Mundial.
Esto acabaría con la tradición, duramente criticada por los emergentes, de que la UE elija siempre al máximo responsable del fondo, y de que los Estados Unidos escojan por su parte al presidente del Banco Mundial.
La UE quiere ahora además introducir otras reformas en el FMI para que este organismo esté mejor equipado para dar asistencia financiera a sus miembros en situaciones de falta de liquidez, o de crisis como la que están viviendo países como Hungría o Ucrania.