La vorágine con la que se profundiza la crisis financiera internacional es alarmante y confirma el peor de los pronósticos: fuerte impacto sobre la actividad productiva. La recesión generalizada aparece como un hecho

El fenómeno ocurre porque "los principales canales de transmisión de la crisis en la economía argentina son: la caída de precios de las commodities, menor demanda mundial, apreciación del tipo de cambio real y restricciones crediticias", explica el último informe de Investigaciones Ecómicas Sectoriales de Ecolatina.
Según los economistas de la consultora de marras "en la industria automotriz -que exporta más de la mitad de su producción- ya hubo anuncios de suspensión de personal" y anticipa lo que se avecina en otras ramas manufactureras porque "las exportaciones industriales representan casi un tercio de las totales".
Brasil es el principal cliente de la Argentina, compró el 36,6% de las MOI exportadas en el primer semestre. El segundo destino es el Nafta (los EEUU, Canadá y México) con 13,2% del total y luego Europa con 8,5 por ciento.
Según el trabajo, "las consecuencias de la restricción crediticia sobre la economía real se notarán en el corto y mediano plazo. Al respecto las estimaciones de crecimiento para el año que viene, según las expectativas de mercado publicadas por el Banco Central de Brasil, se ajustaron de 4,2% interanual en enero a 3,6% en octubre".
Una perspectiva similar se advierte en los ajustes de los pronósticos del FMI para el resto de los países del planeta.