El vicepresidente de la Nación dio a conocer su plan de medidas y apuntó cambios en el INDEC, bajas en retenciones, planes para el campo, corrección de impuestos "distorsivos"

El vicepresidente de la Nación, Julio Cobos, dio a conocer su plan de medidas para afrontar la crisis financiera internacional buscando el menor impacto en la economía real de la Argentina y habló de retenciones, planes para el campo, corrección de impuestos distorsivos y de la normalización del INDEC.
En un articulo denominado "las recetas de la oposición", publicado en un matutino, Cobos aseguró que la política del Banco Central es "acertada" y señaló que "si es necesario, hay que postergar obras como la del tren bala", uno de los proyectos mas ostentosos del gobierno.
Indicó que ante la baja en los precios de las materias primas y frente a la devaluación del dólar de los países vecinos, como Chile y Brasil, hay que "ir trabajando la modificación de las retenciones como variable para mantener la competitividad".
Por otra parte, dijo qua para aumentar la competitividad es necesarios implementar planes que promuevan "el aumento de la productividad sectorial en las ramas agrícola, industrial, energéticos, servicios logísticos, turismo, a través de distintas herramientas financieras".
También, afirmó que es necesaria una "reforma impositiva" que tienda a lograr incentivos fiscales a partir de la corrección gradual de "impuestos distorsivos" y propuso que se realicen "ajustes selectivos" de tarifas eléctricas y de gas para incentivar la oferta energética y adecuarla a la demanda (sin afectar a los sectores humildes).
Asimismo, y haciendo una clara reflexión sobre la intervención del INDEC, aseguró que se debe "normalizar" el organismo para devolverle su rol de "gestor de información pública creíble".
En cuanto al salario, señaló que la política de ingresos centralizada del Gobierno deberá focalizarse en mantener el poder de compra, permitiendo que los sectores crezcan y acuerden con los sindicatos mejoras salariales, sin generar inflación.
Si bien indirectamente se mostró crítico para con muchas políticas implementadas por el propio gobierno que él protagoniza, apoyó el pago al Club de París afirmando que "lo importante es regularizar la deuda impaga".