La tonelada de ese grano pasó de valer u$s600 dólares a 420 en cuestión de horas. Las exportaciones de 2008 del grano preveían recaudar 23 mil millones de la moneda norteamericana, si la cotización no caía de los u$s520

Tras la crítica semana que tuvo que afrontar el mundo por la crisis financiera y cuando aún quedan rastros del cimbronazo que provocó el conflicto agrario en la Argentina, la soja bajó drásticamente de precio y en los pasillos del Ministerio de Hacienda ya se comenzó especular respecto del impacto de estas cuestiones en la solidez económica del país.
La soja, que aporta cerca de un 6 por ciento del Producto Bruto Interno (PBI)nacional pasó drásticamente en las últimas horas de valer 609 dólares la tonelada a 420 en el Mercado de Chicago, EEUU, aunque se mantuvo un 30 por ciento por encima del precio promedio del años pasado.
La cuestión está en que si los precios de la soja caen afectan de lleno a las arcas del Estado Nacional porque impacta directamente en el superávit comercial, una de las cuestiones que más desvelan al kirchnerimo.
Además, se destaca que el comercio de ese grano es el principal generador de divisas en el país y se preveía que para 2008, a pesar de los cuatro meses de paro agrario y si el precio de la tonelada del grano no caía por debajo de los u$s 520, las exportaciones superaran los 23.000 millones de dólares.
Es más, la consultora M&S estimó esta semana que las exportaciones de soja significan un 15 por ciento del PBI (si se tiene en cuenta la industria aceitera y el comercio de agroquímicos y maquinarias) e indicó que las exportaciones estimadas rondarían los 25.000 millones de dólares.
Con una producción de 48 millones de toneladas de soja a un valor FOB -es decir, con el precio del grano a bordo de los barcos de exportación- de 520 dólares la tonelada determinaría una cifra de producción de 24.960 millones de dólares, según el reporte.
De cumplirse estas estimaciones el superávit de la balanza comercial estaría en el orden de los 10.000 millones; y así las exportaciones del complejo soja conformarían el 33 por ciento de las ventas totales del país.
De esta manera, permanece la incertidumbre respecto de qué sucederá en los próximos días con el precio de este grano que se ha convertido en una de las piezas claves de la economía del país y comienza a incrementarse la preocupación del gobierno nacional por la estabilidad en el crecimiento del superávit comercial.