
Gustav, que obligó el cierre de nueve refinerías y de toda la producción de crudo en el Golfo de México, se debilitó y pasó a ser un huracán categoría 2 mientras se aproximaba a la costa cerca de Port Fourchon, Luisiana, un puerto de logística clave que apoya el 75% de las operaciones de perforación de
la región.
El crudo de los EEUU bajaba 4,24 dólares, a 111,22 dólares el barril, porque el mercado desestimaba un potencial impacto del ciclón, que inicialmente se esperaba azotara a Norteamérica como un huracán catogería 4.
Los mercados de los EEUU no abrieron el lunes por el feriado del Día del Trabajo. El crudo Brent de Londres perdía 4,64 dólares, a 109,41 dólares el barril.
"Parece que Gustav no será un huracán potente como temía el mercado", dijo Phil Flynn de Alaron Trading. "Se cree que el ciclón no causará grandes daños y que lo podremos superar (...) y continuar nuestra senda bajista", agregó.
La capacidad total de producción de 1,3 millones de barriles por día en la costa estadounidense del Golfo de México fue cerrada el lunes en la mañana, según el gobierno de los EEUU.
El Puerto Mar Adentro de Luisiana, la única terminal del país donde se pueden descargar tanqueros de gran tamaño, suspendió sus operaciones en la víspera.
Gustav es la mayor amenaza a la región -que alberga una cuarta parte de la producción de crudo de Estados Unidos y el 15% de la de gas natural- desde que los huracanes Katrina y Rita destruyeron en el 2005 más de 100 plataformas costa afuera y cerraron por meses varias refinerías importantes.
Fuente: Reuters