El superávit actual está permitiendo al fisco afrontar los vencimientos de intereses y parte de los de capital. Parte son renovados casi en forma automática o muy simple, como adelantos del BCRA, organismos y bancos

De ahí que "las necesidades de financiamiento son los fondos que aún restan financiar luego de todos estos conceptos. En 2008 ascenderían a u$s3.357 millones, en un escenario moderado en cuanto al superávit", estimó la consultora Castiglioni, Tiscornia y Asociados.
Los economistas del estudio sostienen que "en lo que va del año el Gobierno ha obtenido recursos por u$s2.275 M, de los cuales sólo u$s275 M corresponde n a una colocación de mercado, y el resto representa el valor de plaza de los Boden 2015 que el gobierno de Venezuela compró en forma directa a fines de mayo y comienzos de agosto".
Esto implica que en lo que resta del año, sólo faltarían obtener unos u$s1.261 millones, para afrontar los vencimientos de diciembre.
El panorama para 2009 luce más complejo
En cambio, para el año próximo el horizonte aparece con algunos nubarrones, los cuales son perfectamente despejables si se toman las acciones que reclaman los mercados.
Por un lado, el resultado financiero nominal sería similar al de este año, debido a la combinación de una inercia en el crecimiento de varios rubros de gastos con la desaceleración de ingresos debido al menor aumento de la economía.
"Este similar nivel de superávit deberá utilizarse para afrontar vencimientos superiores a los de este año, básicamente por u$s3.730 M de préstamos garantizados, ya que el resto será similar al de este año. Así, las necesidades de financiamiento luego de prórrogas y descontado el superávit financiero Si bien esta cifra es elevada para un país como la Argentina, no debería provocar temor al riesgo de default", explican los economistas de la consultora.
Sin embargo, advierte que "en un contexto financiero internacional que se ha venido complicando y especialmente con las señales que el Gobierno ha venido adoptando, que han ido deteriorando progresivamente el clima de inversión, los riesgos de este escenario están latentes. Esto es así porque hay más riesgos de que el resultado primario se deteriore que de que mejore".
En lo que hace a los ingresos, hay una importante dependencia del crecimiento económico y especialmente de los precios de los commodities agrícolas y del petróleo, y en ambas cuestiones las perspectivas son a la baja.
Del lado del gasto, para el Gobierno será cada vez más complejo intentar contener su crecimiento, ya que habrá presiones de sindicatos por incrementos de salarios, de empresas de servicios públicos por más subsidios, de provincias por financiación y por aportes no automáticos, a lo que deberá sumarse el impacto de la movilidad en las jubilaciones, un rubro que representa cerca del 30% del gasto primario.