El Índice de Precios de las Materias Primas del BCRA registró una merma promedio de 0,8% mensual. Fue principalmente explicada por los descensos de gran parte de los productos agrícolas. El petróleo y los industriales subieron

La caída mensual de las cotizaciones internacionales del sector agrícola generó una importante contribución negativa a la evolución del IPMP, determinada básicamente por los descensos en las cotizaciones del maíz, el trigo y el aceite de soja, de 7,6%, 5,8% y 1,7%, respectivamente, consignó el informe mensual del Banco Central.
En contraposición, los precios de los porotos de soja y la carne vacuna presentaron subas de 1,9% y 8,5%, respectivamente. Asimismo, el precio del petróleo evidenció una suba mensual de 1,0%, al tiempo que las materias primas industriales registraron también un alza en el mes de 2,4%, mayormente explicada por el incremento en el precio del cobre 1,9 por ciento.
Balance interanual aún claramente positivo
En términos interanuales, el IPMP presentó un aumento de 58,3%, que se explica por el encarecimiento de todos los productos. Dentro del sector agrícola, las mayores subas se observaron en los precios de los pellets de soja 75,3%, el aceite de soja 70,5%, los porotos de soja 73,4%, el maíz 79,9% y el trigo 37,7% , a lo que se suma el incremento de la carne vacuna 49,5 por ciento.
La cotización del petróleo crudo mostró un incremento de 80,5%, al tiempo que el precio del cobre y el aluminio evidenciaron los aumentos más bajos de 5,5% y 12,4%, respectivamente
Como resultado de las evoluciones presentadas, en julio el Índice se ubicó 57,0% por encima del promedio de 2007 y 148,3% sobre el promedio histórico, de 1996 a 2007.
Efectos sobre la balanza comercial
El resultado del intercambio de bienes con el resto del mundo persiste elevado, más allá de que en junio estuvo afectado por el conflicto del campo con el Gobierno. Y si bien en la última semana se asisitió a una fuerte contracción de los precios del complejo agrícola y combustibles, todavía se mantienen muy por arriba del promedio de las cotizaciones a las que se cerraron los contratos de ventas al exterior.
Además, el ajuste "natutal" que comienza a acusar la actividad real, en respuesta a una tasa de inflación que si bien cedió varios puntos en los últimos meses, todavía se mantiene por arriba de 23% anual, según estima el consenso del mercado, se prevé determinará una tonificación de los excedentes exportables de productos industriales, y consecuentemente una contracción de la demanda de importaciones de bienes de consumo.
De ahí que aunque los economistas prevén una disminución del superávit comercial, por el efecto desaliento de la producción agrícola y el mayor déficit de la balanza energética, todavía se prevé que continuará siendo uno de los pilares del modelo económico del Gobierno.