En el segundo trimestre, el balance cambiario del país registró una salida de capitales del sector privado no financiero de u$s8.441 M. Duplicó la sangría del tercer trimestre de 2007. Ven cambio de tendencia

"La prolongación de las turbulencias en los mercados financieros internacionales, sumada a un desalineamiento de la demanda de dinero sin relación alguna con la situación del sistema financiero ni los fundamentos macroeconómicos locales, derivaron en un proceso de cambio de portafolio a favor de activos externos", informó el Banco Central.
Las consultoras privadas habían detectado con clara anticipación ese fenómeno, pero los cálculos más pesimistas, que a la postre resultaron los más realistas, ubicaban la salida de capitales por "cambios de portafolios", de pesos a dólares y euros, en u$s7.500 M, según las estimaciones de Econométrica, que dirige el ex secretario de Hacienda Mario Brodersohn.
De este modo, en el primer semestre el mercado único de cambios registró compras de las empresas y familias por u$s17.843 M, mientras que se registraron ventas por parte también de empresas y de turistas y residentes por el equivalente a u$s7.196 M, arrojando un saldo neto de fuga de divisas de u$s10.647 M, el cual contrastó con los modestos u$s258 M de igual período de 2007.
Semejante demanda de divisas "generó, a pesar del superávit récord de las transferencias por mercancías y de un buen comportamiento de los ingresos por inversiones extranjeras directas y préstamos financieros, un déficit de alrededor de u$s3.600 M en las operaciones con clientes en el mercado local de cambios durante el segundo trimestre de 2008", explica el informe del BCRA.
Al respecto, destaca la autoridad monetaria que "al igual que lo observado durante el tercer trimestre de 2007 a partir del inicio de las turbulencias financieras en los mercados globales, el enfoque de administración de riesgos del Banco Central para atemperar los efectos de la crisis en el mercado de cambios y en las variables domésticas, y modificar el marco de expectativas, se vio favorecido por las políticas anticíclicas adoptadas en los últimos años".
Señal de alivio para el tercer trimestre
No obstante, la autoridad monetaria deja abierta una puerta para el optimismo, porque da a entender que "lo peor ya pasó", cuando destaca que "la demanda de activos externos de libre disponibilidad alcanzó su máximo nivel en mayo, registrando cierta desaceleración a lo largo de junio, tanto mediante una menor demanda de billetes en moneda extranjera como de inversiones de portafolio en el exterior, en línea con la recuperación de los depósitos del sistema financiero local".
Incluso, a juzgar por la evolución de las reservas en la segunda quincena de julio, tras la no ratificación de la Resolución 125 que instrumentó las retenciones móviles sobre las exportaciones agrícolas, y la mejora de los depósitos en bancos, pareciera que el tercer trimestre viene mejor. Aunque todavía no hay señales que anticipen una pronta recuperación del flujo de capitales.
"A pesar del contexto internacional menos favorable desde fines de julio de 2007 y al cambio de portafolio que se observó en el trimestre, continuaron los nuevos desembolsos de préstamos financieros al sector privado, especialmente los de mediano y largo plazo", observan los economistas del Central.
Según los expertos, "uno de los efectos que continúa observándose desde el inicio de la crisis subprime en julio de 2007 es cierta sustitución entre los distintos tipos de instrumentos de los nuevos desembolsos, registrándose un aumento de los préstamos de organismos internacionales y de entidades financieras, en desmedro de colocaciones de obligaciones negociables en los mercados internacionales".