En mayo el organismo oficial de estadística registró sendas deflaciones en la valorizaciones de las canastas básicas total y de alimentos. En primer caso detectó una baja de 1,7% y en el segundo 1,1 por ciento

La canasta básica alimentaria (CBA) para una familia tipo de dos adultos y dos menores que aún no están en la edad escolar se estimó en $457,61, la cual contrastó con el alza de la inflación oficial de 0,6% y el alza de salarios que según las estadísticas oficiales está en un ritmo superior a 1,5% acumulativo mensual.
Mientras que para la canasta básica total (CBT), que agrega a la CBA el valor de los servicios esenciales de electricidad, gas y agua, como otros bienes y servicios no alimentarios, el INDEC estimó que se abarató el mes pasado 1,1%, a $976,40, para la familia tipo de marras.
Bajo esa premisa, es que recientemente la Presidente informó que volvieron a bajar los índices de pobreza e indigencia en el total nacional.
Cabe destacar que la CBA se determina en función de los hábitos de consumo de la población, a partir de los requerimientos normativos kilocalóricos y proteicos imprescindibles para que un hombre adulto, entre 30 y 59 años, de actividad moderada, cubra durante un mes esas necesidades. Se seleccionaron luego los alimentos y las cantidades a partir de la información provista por la Encuesta de Ingresos y Gastos de los Hogares.
En el acumulado de los primeros cinco meses del año, la CBA aumentó 1,8% y la CBT 2,2%, en comparación con 4% que informó el INDEC para el índice de inflación.
La brecha, a favor de los sectores de menores ingresos, que son los que destinan la mayor parte de sus recursos a los alimentos y necesidades imprescindibles para la subsistencia, se amplió en la comparación interanual con el IPC, puesto que acusaron sendas subas de 5,1 y 6,5%, para la CBA y CBT, respectivamente, en comparación con 9,5% que arrojó el nuevo IPC.