La moneda norteamericana se negoció al cierre en $3,16 para la venta y $3,13 para la compra en casas de cambio y bancos de la City. El euro se mantuvo estable, en 5,05 pesos

El dólar registró otro retroceso en todas las franjas del mercado cambiario y quedó en las pantallas del microcentro porteño a 3,13 pesos para la compra y 3,16 para la venta.
Las sucesivas bajas colocan ahora a la divisa norteamericana con un retroceso de un centavo (-0,31%) desde que comenzó el año y tras haber alcanzado un máximo de 3,22 pesos, apenas una semana atrás.
La moneda europea concluyó en $5,05 y $4,94 en sus puntas vendedora y compradora respectivamente.
El Banco Central mantuvo su estrategia de hundir la cotización del dólar, que bajó otro centavo y cerró a 3,16 pesos para la venta, en una clara decisión de dar un escarmiento a sectores especuladores que provocaron una minicorrida de la divisa días atrás.
La autoridad monetaria volvió a intervenir con fuerza en la plaza cambiaria y forzó así una nueva baja en la cotización de la divisa norteamericana.
El mensaje del Central fue claro, al acentuar la cuota de imprevisibilidad en la cotización, con el fin de evitar que unos pocos operadores de peso manejen a voluntad el precio del dólar.
El BCRA tiene espaldas suficientes para adoptar esta actitud ya que sus reservas rondan los 49.000 millones de dólares.
Igual, no escapa a los observadores que la autoridad monetaria ya se debió desprender de casi 1.500 millones de dólares en reservas monetarias desde que se iniciaron las turbulencias en los mercados.
En la jornada, la cotización de la divisa estadounidense descendió 0,3% respecto del cierre del martes, para disgusto de sectores industriales exportadores, que pretenden un alza en la cotización.
El organismo regulador presidido por Martín Redrado demostró a los operadores que, aún con un escenario más calmo por el acercamiento entre el Gobierno y el campo, está dispuesto a seguir continuar con su política de un dólar más bajo.
Esto, sumado a la suba de tasas, provocaría de hecho el enfriamiento de la economía que se viene reclamando desde sectores ortodoxos para contener la inflación.
El superávit fiscal de abril superó los 2.700 millones de pesos, y este es otro factor que juega a favor de la política oficial, ya que le da mayor margen de maniobra para operar sobre la divisa.
En el mercado mayorista, el dólar continuó perdiendo posiciones y ese movimiento se vio reflejado también en una caída del dólar al público. De esta forma, con intervenciones que superan los u$s100 millones, el Central aprovecha sus abultadas reservas para hacer caer la divisa, y alejar así a los inversores que volvieron a volcarse al dólar como refugio de sus ahorros.
El martes, la autoridad monetaria había vuelto a jugar fuerte, con ventas por 150 millones de dólares.