La secretaría de Transporte, a cargo de Ricardo Jaime, busca abaratar el costo de combustible de estas firmas y minimizar el impacto en las tarifas. Será un subsidio anual por $120 millones

Ayer quedó oficializado el aumento del 18% en las tarifas de vuelos de cabotaje, pero el Gobierno, pensando a futuro, busca evitar nuevas "actualizaciones" en los valores.
Es por eso que el Gobierno decidió ampliar el suministro de combustible a previo diferencial a todos los aviones de cabotaje, lo que le significará un nuevo subsidio anual por $120 millones.
Para el Estado, en términos monetarios, no es muy relevante. Es tan sólo el 6% del costo que le significa el resto del gasoil diferenciado para el transporte de pasajeros.
Sí, en cambio, es de destacar el hecho que estas empresas se suman ahora al club de los subsidiados, que ya integran las líneas de ómnibus, las concesionarias ferroviarias y las lanchas colectivas del Delta.
Con esta medida, la secretaría de Transporte que preside Ricardo Jaime- busca abaratar el combustible JP1 que utilizan las compañías locales para la prestación de los servicios de cabotaje.
De esta forma, las firmas dejarán de pagar el valor actual del JP1 que oscila entre los $3,08 y $3,15 por litro y pasarán a abonar un precio subsidiado que oscilará entre $1,85 y $2,15 por litro.
En tanto, hasta el momento otorgaba $180 millones por mes para mantener el abastecimiento de gasoil diferencial a colectivos urbanos y larga distancia, ferrocarriles y subtes, según publica hoy el diario Clarín.