El país está por debajo de Chile, Brasil y México. Los especialistas aseguran que aún hay mucho por hacer y que las claves pasan por la educación y la difusión

La bancarización permite medir el nivel de utilización del sistema financiero formal por parte del público, sea a nivel local, regional o por países. Lo cual, a su vez, descubre la confianza que la ciudadanía tiene en él.
Y comprender su nivel permite entender el grado de inserción del sistema financiero en la economía, detectando potenciales restricciones que afecten a los distintos agentes económicos, por ejemplo pyme, e implementar regulaciones que favorezcan las decisiones de los ciudadanos para acercarse a transaccionar con los bancos.
Un informe de Deloitte, especialista en Corporate Finance, afirma que el nivel de bancarización de la Argentina está muy por debajo del promedio de América Latina.
Cómo se puede medir
Existen muchos indicadores para medirlo; los más utilizados son: la cantidad de sucursales, la relación Préstamos/PBI, Depósitos/PBI.
- Las sucursales pasaron de 4.381 casas en 2001 a 3.876 en 2003. Y solamente se han abierto 26 sucursales entre 2003 y 2007. Es decir, Buenos Aires, Capital Federal, Córdoba y Santa Fe siguen conservando la mayor cantidad de casas en el país, con más del 70% del total.
- Por otro lado, como se ve a continuación, estas son las que además concentran el 73% de la riqueza y el 63% de la población del país.
Analizando lo sucedido en la Argentina desde el año 2001 a hoy, el buen crecimiento de la economía argentina de los últimos 7 años, tras la crisis de fines de 2001, no fue acompañado en la misma dimensión por el crecimiento de los Préstamos y Depósitos en el sistema.
Desde 2003 a la fecha, el PBI en términos reales creció a una tasa anual promedio de aproximadamente 8 por ciento.
Sin embargo, esta mejora no fue evidenciada en las captaciones financieras, reflejando que la recuperación fue leve en relación a las necesidades de la economía.
Los indicadores, Préstamos/PBI y Depósitos/PBI alcanzaron niveles mínimos en el tercer trimestre de 2002, para luego recuperarse y alcanzar en 2007 los valores de 13% y 23%, respectivamente.
No obstante, aún se encuentran lejos de los valores de fines de 2001, donde la relación Préstamos/PBI y Depósitos/PBI se hallaban en 33% y 37%, respectivamente.
- Ahora, si se refina el indicador y se hace en función de los depósitos y préstamos privados en función del PBI, actualmente los ratios se aproximan al 16% y 11 por ciento.
Estos niveles son inferiores a los del 2001, que se encontraban en 27% y 24%, respectivamente.
En relación a otros países de la región, se ve que el indicador de préstamos también se encuentra retrasado, siendo inferior al 21% de México, al 33% de Brasil y al 55% de Chile.
Estos datos contrastan de manera especial si se considera que el promedio de los países emergentes de Europa y Asia tiene una proporción de 41% y 80% en el indicador antes mencionado.