15-05-08 | Economía

"Índice de precios no se debe usar para ajustar los salarios"

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Para la directora del INDEC, Ana María Edwin (foto): "El IPC es sólo un indicador de la variación promedio de los precios, no mide el costo de vida ni el gasto de los hogares". El nuevo índice se publicará el 10 de junio. Entrevista con Infobae.com

El organismo oficial de estadística ya trabaja con la elaboración del nuevo índice de precios al consumidor, correspondiente a mayo, de acuerdo con el calendario preestablecido. El indicador es esperado con expectativa por parte de los economistas, consultoras privadas y en particular sindicatos, porque es considerado un referente para calcular la variación del poder adquisitivo de los salarios. Sin embargo, la socióloga y experta en estudios laborales, con estudios en México dijo al respecto:

En primer lugar, no existe correlación histórica entre la variación del índice general de precios al consumidor y la variación del promedio de los salarios de la economía, o de los diferentes sectores de actividad.

Además, el IPC es un índice de variación de precios de una canasta actualizada de bienes y servicios, representativa del actual nivel de gasto promedio de los hogares, pero no refleja la variación de ese gasto, porque no toma en cuenta los permanentes cambios y estrategias de consumo de las familias, en función de la oferta disponible en el mercado. De ahí que no debe ser utilizado como referente para medir la evolución del poder de compra de los salarios.

Pero esa es casi una práctica corriente. Es un parámetro de referencia para muchos consultores laborales e incluso sindicatos…

Eso no debe ser así, porque no tiene porque un trabajador pretender un aumento de sueldo en función de la variación de la medicina privada, o de la escuela privada, cuando la mayoría aporta a una obra social sindical y sus hijos estudian en la escuela pública.

Hay métodos más idóneos que se utilizan a nivel internacional, como las variaciones de la productividad del trabajo, la evolución de los costos de las empresas y las expectativas de beneficio, el coeficiente de variación salarial, e incluso los niveles salariales que publican las cuentas nacionales, en función de las declaraciones de los empleadores al sistema integrado de jubilaciones y pensiones. Es decir, de ningún modo tomaría el IPC.

¿Aclarado este punto, cuándo se publicará el nuevo índice de inflación?
Tenemos un equipo de 120 técnicos trabajando regularmente en la carga de los datos diarios, semanales, hasta llegar al cálculo promedio del mes, y de acuerdo con lo comprometido será publicado el 10 de junio.

Ya transcurrió la primera quincena del mes, ¿están obteniendo datos preliminares sobre cómo viene la variación?
Por razones metodológicas y de secreto estadístico, el INDEC no hace cortes parciales y no puede interrumpir el proceso hasta que se cargue el último dato. Así que no puedo hacer futurología sobre si va a dar igual, menor o mayor que el mes anterior, o con respecto de la metodología anterior. No entiendo como algunas consultoras y economistas se animan a hacer y decir que la inflación va a estar en 20 o 40% anual…

Hay muchas dudas y sospechas de que el IPC no va a reflejar la realidad, ¿qué puede decir?
Ese es un fenómeno mundial. En todas partes del mundo la gente tiene la sensación de que la variación de sus precios está entre 40 y 50% por arriba de lo que refleja el índice general. Pero eso es común y obedece a que el IPC refleja variaciones promedio. Si en esta mesa sumamos nuestras edades y la dividimos va a dar un resultado que no va a coincidir con la edad real de cada uno de nosotros. Lo importante que ahora el índice va a responder a la realidad de gasto de los hogares, porque toma la estructura de consumo de la última encuesta de 2004/05, en lugar de la anterior, cuya base era de 1996/97. Desde ese momento hasta hoy ocurrieron muchas cosas.

¿Qué otras modificaciones incorpora la nueva medición?
Además de tomar una canasta de consumo de bienes y servicios más acotada que la anterior, porque se redujo de 818 a 440, pero que será más representativa del consumo real, también se adaptaron los puntos de medición a los que realmente acude la población de la muestra. Ya no se va a tomar más un precio de Barrio Norte como referente del que rige en Berazategui o en La Matanza. La metodología responde a criterios internacionales generalmente aceptados y por tanto estamos seguros que va a reflejar mejor la realidad.





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