La medida de fuerza que realizan los ruralistas genera incertidumbre en varias actividades. La fabricación de calzado teme que falte cuero para producir para el mercado interno y la exportación

La producción de calzado y los negocios vinculados a esa industria empezaron a sufrir las consecuencias del conflicto que mantienen, desde hace dos meses, el gobierno y las entidades del campo.
Una exposición semestral de la cámara de proveedores de la industria fue la caja de resonancia de "la incertidumbre" que empezó a generar entre los empresarios la continuidad del conflicto, debido a que la provisión del cuero, un subproducto de la ganadería y un insumo clave, podría verse afectada por el conflicto rural.
El gerente de la Cámara Argentina de Industriales Proveedores de la Industria del Calzado (CAIPIC), Hugo Álvarez, manifestó a DyN que en el encuentro que comenzó el martes pasado y concluyó hoy "se notó que hay algunas dudas, porque para esta actividad se requiere de mucha inversión y elaboración de proyectos a futuro que se ven afectados por este problema".
"Por ahora no falta cuero, pero se debe a que afortunadamente cedió la demanda de China y por eso había existencia para abastecer al mercado, pero si el conflicto sigue, nadie puede descartar que se produzcan problemas", manifestó.
"Creemos que una prolongación de la crisis puede repercutir y, como ocurre en todo mercado, si falta mercadería sube el precio o se produce escasez", consignó Álvarez, tras concluir la exposición que se desarrolló en el Centro Costa Salguero.
Finalmente, el gerente de la cámara destacó la necesidad de "generar políticas de largo plazo para evitar problemas e incertidumbres como las que hay hoy, que pueden comprometer el trabajo de más de 30 mil personas que están empleadas en forma directa en la producción de calzado".