Las mayores bajas las sufrieron las empresas fabricantes de maquinaria agrícola y de alimentos. Los productores aseguran que los salva la exportación

Las tres semanas que duró la protesta en el campo obligó a realizar modificaciones en la cadena productiva del sector de las agromáquinas y alimentario.
En el primero, los productores aseguran que la caída es cercana al 70 por ciento. Por ejemplo, José María López, vicepresidente y gerente comercial de la fábrica de tractores Pauny, señaló que mientras habitualmente en abril se venden 120 unidades, hoy sólo llevan ubicadas 23.
Por otra parte, remarcó que si no fuese por la exportación a países asiáticos, "estaríamos en graves problemas", publicó el diario Clarín.
Las principales consecuencias de esta complicada situación fueron la restricción de las compras y el corte de horas extras de los trabajadores.
En tanto, las ventas minoristas del interior del país también sufrieron los embates del paro, que por 21 días cortó las rutas del país en varios puntos.
Los mayores perjudicados fueron los pequeños comercios de barrio. Según Antonio Crespo, presidente del Centro de Almaceneros de Córdoba, la caída de las ventas se debe a la suba de los precios del café, té, harina y cereales; a que las personas con mayor nivel adquisitivo hicieron acopio de productos; y a que -ante la falta de mercadería- los proveedores sólo la acercan en cupos.