El ministro respaldó la política de dólar alto, mientras no afecte "los flujos para la inversión y el financiamiento, y sobre todo el fortalecimiento del frente fiscal"

La Argentina necesita mantener un tipo de cambio competitivo para no afectar los flujos de inversiones y financiamiento y fortalecer el frente fiscal para enfrentar la crisis del sistema financiero internacional, afirmó el ministro de
Economía, Martín Lousteau, en Buenos Aires.
"El efecto de la crisis en América Latina es cualitativa y cuantitativamente distinto a lo que ha ocurrido en el pasado, no hace falta más que recordar lo que pasó con el tequila, un evento puntual mucho menor que lo que ocurre hoy", destacó Lousteau al citar la crisis que sufrió México en 1994 y su contagio internacional.
"Hoy no está ocurriendo nada de eso porque tenemos algunos elementos y una fortaleza distinta de la economía argentina y lo que tenemos que hacer es fortalecer todos aquellos elementos que hasta ahora nos han servido como amortiguador", aseguró el ministro en el panel "Globalización y desarrollo integrador, oportunidades y retos para los países en desarrollo" que organizó Naciones Unidas en la ciudad de Buenos Aires.
Lousteau destacó la necesidad de "mantener el tipo de cambio competitivo, de manera que la crisis afecte lo menos posible los flujos para la inversión y en cuanto al financiamiento, y sobre todo el fortalecimiento del frente fiscal".
El ministro advirtió no obstante que la Argentina, país que sufrió "una sucesión de fracasos", "la propensión a buscar atajos y soluciones fáciles finalmente genera nuevos problemas y nuevas frustraciones".
En ese sentido subrayó que los subsidios para pobres, la reducción del impuesto al valor agregado y otras medidas "tienen un costo fiscal y, en un mundo que tiene problemas financieros, debilitar fuertemente el frente fiscal significa generar un elemento de vulnerabilidad local adicional".
Frente al escenario de crisis, instó a adaptar las singularidades de cada país y converger hacia un cauce normal de desarrollo. "Una vez que uno entra en un cauce normal de desarrollo, las diferencias son de decisión ideológica. Las recetas para el desarrollo están y nosotros las tenemos que aprovechar", sostuvo.
Por otra parte, el jefe del Palacio de Hacienda llamó a "repensar" los roles de los organismos multilaterales "porque estamos asistiendo a dos episodios puntuales que tienen que ver con la crisis de los alimentos y con la crisis financiera internacional que no habíamos vivido".
"Va a ser muy difícil que gobiernos con problemas de la índole citada utilicen las recetas normales y hay que buscar una instancia de decisión multilateral donde las soluciones puntuales que cada uno de estos países puedan encontrar no afecten el balance global", señaló.
"Hay soluciones intermedias sobre todo porque las ganancias que tienen que ver con los precios de los alimentos implican también en los países productores un tema de distribución interna", declaró.
Luego precisó que el alza del valor de los "commodities" impacta mucho más cuanto más pobres son los países, y no sólo por el nivel de ingresos sino por el nivel de elaboración de la dieta.
La suba de los precios de los alimentos podría retrotraer los niveles de pobreza a los de siete años atrás, advirtió Lousteau.
Fuente: DPA