Hicieron un llamado a los países más desarrollados para que proporcionen ayuda urgente a las naciones donde la amenaza de hambruna por los altos precios de los alimentos es más acuciante
El Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM) y numerosos
ministros de finanzas y desarrollo hicieron un llamamiento a los países más desarrollados para que proporcionen ayuda urgente a las naciones donde la amenaza de hambruna por los altos precios de los alimentos es más acuciante.
El presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, reiteró la necesidad de que se cubran cuanto antes los u$s500 M que reclama antes del 1 de mayo el Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas.
Zoellick subrayó que la ayuda tiene que llegar "ahora", para "poner comida en bocas hambrientas". "Es tan claro como eso", sentenció.
El FMI, pese a su naturaleza distinta de la del Banco Mundial, también se comprometió públicamente a aportar sus recursos para dar consejo a los países más necesitados sobre qué medidas implementar para evitar que sus ciudadanos pasen hambre.
"Todo lo que se hizo hasta ahora (para reducir la pobreza) puede destruirse muy rápidamente por la crisis de precios", afirmó el director gerente del Fondo, Dominique Strauss-Kahn, que agregó que las implicaciones, como demuestran las turbulencias en Haití, no sólo son humanitarias.
"Lo que está aún más en juego es la estabilidad política de muchos países", sentenció.
Zoellick y Strauss-Kahn participaron en la reunión del Comité de Desarrollo, formado por 24 ministros de economía o desarrollo que tienen como función hacer recomendaciones al consejo directivo fundamentalmente del Banco Mundial, pero también del FMI.