Los exportadores brasileños de la oleaginosa están preparándose para negocios extra en China, el mayor importador mundial, ahora que una huelga suspendió los embarques desde nuestro país

Los agricultores argentinos bloquearon rutas y paralizaron a los mercados de granos y ganado para protestar por el nuevo régimen tributario del Gobierno que aumenta fuertemente las retenciones para las exportaciones de alimentos como la soja y el girasol.
La industria de exportación de soja del país, la tercera más grande después de los Estados Unidos y Brasil, declaró fuerza mayor e incumplió los contratos para exportar hasta un millón de toneladas de soja y varios cargamentos de aceite de soja a China.
"Es aún demasiado pronto para decir si los exportadores de granos de Brasil pueden beneficiarse de esto. Lo sabremos más claramente en una semana o dos", dijo a Reuters Sergio Mendes, director de la Asociación Nacional de Exportadores de Granos de Brasil.
Mendes agregó que China podría enfrentar escasez de alimentos y recurrir a otros abastecedores si las protestas argentinas continúan interrumpiendo las exportaciones. Pero, "el ímpetu político en Argentina aún no queda claro", agregó.
La presidente Cristina Kirchner se mantuvo firme con el nuevo incremento impositivo para las exportaciones de granos ante el descontento. Políticas argentinas similares que restringen las exportaciones de granos ya han forzado a Brasil a buscar trigo en otras partes.
Fabio Turquino Barros, gerente de agroenergía de la analista FNP, indicó que Brasil, que ya es el principal abastecedor de soja de China, ganaría participación del mercado de la Argentina y lo conservaría si las exportaciones continúan paralizadas.
"Si esta interrupción continúa, Brasil está posicionado para ser el que más se beneficie con las exportaciones de soja a China. Ahí es donde Brasil es más competitivo", dijo Barros a Reuters.