28-02-08 | Economía

Empresas sacan provecho del subibaja de las divisas

Agrandar letraAchicar letraTamaño
Votá 0 votos
Los datos del comercio exterior del primer mes del año mostraron mayor impulso de las ventas a países con moneda se revalorizaron. Del otro lado, crecieron más las compras de los que devaluaron sus signos monetarios

Empresas sacan provecho del subibaja de las divisas

Más allá de que las estadísticas de exportaciones de la Argentina correspondientes al primer mes de 2008 estuvieron claramente influenciadas por la reapertura de las ventas de trigo y el salto que en los últimos meses experimentaron las cotizaciones internacionales del complejo oleaginoso, parece no caber duda de que las empresas locales están aprovechando al máximo las buenas oportunidades que ofrece la coyuntura externa también en lo que respecta al cambio en la valuación de cada divisa.

Así, en enero en comparación con igual mes del 2007, se registró una notable diferencia positiva entre las tasas de aumento de las exportaciones, respecto de las que acusaron las importaciones en los casos de ASEAN (China, Corea, Japón e India), Mercosur y la Unión Europea, en tanto se verificó el fenómeno inverso en el intercambio con el NAFTA (EEUU, México y Canadá).

Coincidentemente el primer grupo presenta como común denominador una marcada apreciación de sus monedas con respecto al dólar. Eso significa que sus habitantes y empresas cuentan ahora con mayores ventajas que en el pasado para comprar bienes y servicios en el resto del mundo, mientras que por el contrario se debilitan sus posibilidades de ventas.

Podrá argumentarse que siempre en el comercio exterior intervienen dos partes: quien sale a comprar o demandar bienes y servicios y quien sale a vender u ofertar sus producciones, y por lo tanto del resultado del intercambio no surge a primera vista quién es el principal responsable. Pero, parece innegable que hubo una respuesta positiva a ese movimiento en el valor de las monedas

Móviles del intercambio comercial
Y tiene sentido, porque al estar el peso argentino atado a la suerte del dólar, su depreciación en los últimos tiempos contribuyó a mejorar las oportunidades de exportación de la producción nacional, aunque claramente están más sesgadas a la producción primaria que a las manufacturas industriales no agropecuarias.

Esta lógica explica, en algún modo, que en cambio se afianzara el desequilibrio del intercambio con el NAFTA, porque ahora los residentes en ese bloque experimentan un severo deterioro de sus capacidades adquisitivas de bienes y servicios foráneos, al tiempo que ganan competitividad, aun cuando todavía en ese rubro el balance para el caso particular de los EEUU persiste elevadamente negativo.

Aunque ese no es el caso particular de la Argentina, que recurrentemente ha tenido un balance comercial deficitario con ese bloque, independientemente de si cuente con un régimen de tipo de cambio bajo y fijo, como en la convertibilidad, o alto y flotante, como en la actualidad.



Posteá tu comentario