El alza no superaría el 0,3%, según cifras oficiales. Bajaron las tarifas del turismo y los alimentos no variaron demasiado. Sin embargo, marzo podría ser un mes crítico por el comienzo de clases y otros factores estacionales

Los analistas privados coinciden en que durante febrero la inflación no sería un indicador preocupante. Aunque algunos consultores privados la ubican en el doble de las cifras oficiales (0,6 por ciento), coinciden en que durante este período muchos valores se mantuvieron estables y otros, incluso, bajaron.
La estacionalidad afecta sobremanera a esta variable. Por eso, el foco y la atención están puestos en la cifra del próximo mes. En marzo, crece notablemente el comercio. Algunos rubros relacionados con la escolaridad suben sus ventas en gran porcentaje y también impactarán las cuotas de los colegios, que sufrieron importantes incrementos.
Además, las posibles subas en la medicina prepaga y en las tarifas de los taxis, las expensas de los departamentos (debido al mayor salario de los encargados de edificios) son otros factores que harían subir este sensible indicador, señala el diario El Cronista.
Otro factor que preocupa es el posible aumento de alimentos claves en la canasta básica, como el pan y la carne. Asimismo, muchos sectores están renegociando sus salarios y esto también podría impactar.
Por su parte, para los inversores la marcha de la inflación es un dato clave para determinar los próximos pasos que podrían dar.