Luego del escándalo diplomático con los vehículos Hummer, que fueron adquiridos en nuestro país por famosos a un muy bajo precio, se conoció que comprar en la Argentina un auto extranjero puede costar casi el doble de su valor original

No es fácil gozar de un auto importado último modelo por las calles de Buenos Aires sin desembolsar una gran suma de dinero por él. Los impuestos internos y aduaneros suelen elevar los costos casi al 78% del valor original del vehículo.
Si se desglosan los distintos aranceles que se deben abonar, se obtiene que, en principio, si se desea comprar un automóvil fuera de las fronteras del MERCOSUR se deberá abonar un 35% más de lo que sale la máquina.
A esto se le debe sumar el 21% que se paga por el Impuesto al Valor Agregado (IVA), el 3% por anticipo de Ingresos Brutos, el 3% de tasa estadística, y un 5% adicional en concepto de tasa aduanera y costo de despacho a plaza, informó un matutino porteño.
Asimismo, si toda esta suma supera los $140.000, situación por demás común, se le agrega a lo abonado el 10% del costo del auto para "impuestos internos".
Por último, se debe inscribir el vehículo en el Registro de Propiedad Automotor, y pagar el 1% del valor del mismo.
El costo de importación supera así en un 78% el valor original del automóvil.
Además, se debe tener en cuenta que sólo se permite la entrada al país de vehículos 0KM, salvo algunas excepciones: cuando se trata de modelos de colección o de interés histórico (con más de 30 años de antigüedad), autos de ciudadanos argentinos que luego de un mínimo de un año en el exterior retornan definitivamente al país, los de extranjeros que obtengan la residencia definitiva, y los de ciudadanos extranjeros que se encuentren en la Argentina realizando alguna misión oficial (es decir, de diplomáticos o funcionarios de las embajadas).
La venta de autos importados de alta gama tocó un récord en 2007: alcanzó las 10.400 unidades, un 45% más que en 2006.