En el 2007 se elevó a u$s2.691 millones y se convirtió en la tecera fuente de divisas del país, sólo es superada por los ingresos del complejo sojero y el turismo. Dejó atrás a las de granos, automóviles de pasajeros, camiones, carnes y metales

Una vez más quedó demostrado que en la Argentina la política de tipo de cambio alto tiene más impacto positivo sobre la exportación de servicios personales, es decir de las denominadas industrias sin chimeneas, que sobre el sector productor de bienes.
Si bien las exportaciones de estos últimos también han crecido, tanto en cantidades, como más aún en divisas, lo han hecho a tasas notablemente menores.
La razón parece simple. Una mega devaluación, como fue el salto de la paridad cambiaria de 1 a 3 pesos por dólar, licuó inicialmente los honorarios de profesionales y técnicos medidos en dólares y más aún en euros, lo cual posibilitó la contratación por parte de firmas de todas partes del mundo.
A partir de allí, todo pareció más fácil, no sólo porque el dólar continuó depreciándose y en consecuencia aumentado el poder de compra de quienes viven en países con divisas diferentes a la norteamericana, como es la zona del euro, sino porque pese a la virtual estabilidad nominal del tipo de cambio en la Argentina, en términos reales prosiguió devaluándose a un ritmo de 9,4% anual, según la última evaluación del Banco Central.
Además, según destacan en diversos estudios de consultoría contable y los dedicados a la arquitectura e informática, entre muchos otros, la incursión en mercados foráneos permitió comprobar su alta calidad y capacidad competitiva, lo cual se reflejó en la expansión de esta fuente de ingresos.
Según el balance cambiario del Banco Central en 2007 el conjunto de los servicios dieron origen a operaciones por u$s8.008 millones, con un crecimiento de 27,4% interanual (ver aparte)
De ese monto, algo más de 70% se repartió en sólo dos rubros: turismo, viajes y gastos de transporte que ingresaron u$s3.072 M y los servicios empresariales, profesionales y técnicos con u$s2.691 M. El primero creció 22,4% y el segundo 41,4% en comparación con el año anterior.
También fue significativo el impulso que adquirió la exportación de servicios de información e informática, que fue de 65% respecto de 2006, aunque en monto todavía se ubica por debajo del 3% del total, con u$s190 millones.
Balanza superavitaria
En el 2007 volvió a crecer el excedente de divisas generado por la venta de las industrias sin chimeneas, ascendió a u$s979 millones.
En términos del balance cambiario, sobre 15 rubros considerados, sólo tuvieron un resultado positivo 4. Fueron los casos de los servicios empresariales, profesionales y técnicos que dejaron u$s1.721 M, con un crecimiento de más de 78%, seguido por la industria del turismo, u$s1.132 M, los gastos en buques, aeronaves y terrestres u$s401 M y los servicios culturales u$s55 millones.
Por el contrario, mantienen un saldo ampliamente deficitario los servicios de fletes, remesas y gastos de embajadas, primas de seguro, regalías, servicios de comunicaciones, comisiones bancarias, entre otros.