El Gobierno porteño elevó de $40 mil a $65 mil la valuación de los inmuebles exceptuados del pago del impuesto a propietarios que sean jubilados y pensionados con ingresos mensuales menores a $1.260

El beneficio fue dispuesto en el marco de la reforma tarifaria impulsada por la gestión de Mauricio Macri y puede ser solicitado por los jubilados y pensionados que no hayan realizado ya el trámite de exención, dado que los que estaban exceptuados del pago mantienen esa condición, según indicó la Dirección General de Rentas porteña.
De los más de 1,6 millones de partidas de Alumbrado, Barrido y Limpieza emitidas este año por el fisco de la Ciudad, unas 100 mil correspondieron a jubilados y pensionados que ya habían tramitado la exención, por lo que fueron impresas con monto cero.
De acuerdo con la reforma que entró en vigencia el primero de enero pasado, para acceder al beneficio de la exención de ABL, la valuación del inmueble no debe superar los %65.000 y el jubilado o pensionado no debe percibir un ingreso mensual mayor a $1.260.
En tanto, para recibir una rebaja del 50% en el pago de ese impuesto, la valuación de la propiedad no debe superar los $97.500 y el jubilado o pensionado propietario debe cobrar mensualmente menos de $1.890.
Otro de los requerimientos para acceder a estos beneficios es que quienes pidan la exención o rebaja no sean propietarios o titulares de otros inmuebles, porque sólo rige para única vivienda, ocupada efectivamente por sus dueños.
Estas modificaciones en los requerimientos para quienes pretenden acceder al beneficio se enmarcan en los cambios a las valuaciones del ABL aprobadas por la Legislatura porteña en los primeros días de diciembre, tras cuatro meses de discusión.
Por esta modificación, todas las propiedades fueron revaluadas, percibiendo su consecuente incremento en la tasa de ABL, con lo que el Gobierno de Macri espera recaudar unos $444 M adicionales.
Los incrementos más fuertes recayeron sobre las propiedades que se encuentran en Puerto Madero y Barrio Parque, y se decidió dejar fuera del alcance de la suba a las zonas cercanas al Riachuelo.
Para establecer el ajuste la Ciudad fue dividida en 82 subzonas en las que se aplicaron nueve coeficientes de aumento. Si bien se había acordado que el mayor aumento no superara el 250%, propietarios e inmobiliarias denunciaron que las boletas de ABL fueron emitidas con subas mayores a las previstas y, en algunos barrios porteños, alcanzaron hasta el 1.000 por ciento.
Bocinazos, abrazos simbólicos a la Legislatura porteña, manifestaciones y quejas se sucedieron desde entonces, aunque especialistas recomiendan pagar la boleta correspondiente y luego realizar el reclamo.
Fuente: NA y Reuters