Se hace una escritura cada 91 residentes en la Ciudad. (Nicolás Stulberg)
Se hace una escritura cada 91 residentes en la Ciudad. (Nicolás Stulberg)

La actividad inmobiliaria en la Ciudad de Buenos Aires acumuló en octubre un trimestre de estancamiento en términos nominales, pero volvió a incrementarse ajustada por la estacionalidad del sector, otra vez a ritmo de dos dígitos porcentuales, tras el impulso que había perdido julio, lo que confirma que ese freno fue más un fenómeno estadístico en el cotejo interanual que la pérdida de solidez del ciclo de reactivación que lleva 18 aumentos en los últimos 20 meses, y cerró el mejor octubre en la era después del cepo cambiario de 2011.

Según el informe mensual del Colegio de Escribanos de la Ciudad, en octubre se oficializaron 4.152 actos de compraventa de inmuebles, por un total de $7.840 millones en octubre. Significó en el primer caso una leve baja de 1,3% respecto del nivel de septiembre, pero se elevó 18% en comparación con un año atrás.

El presidente del Colegio de Escribanos de CABA, Carlos Allende, destacó en el acto de saludo anual al periodismo: "Somos optimistas al ver una creciente recuperación del mercado inmobiliario, aunque aún estamos lejos de la actividad de años como en 2007 en el que había a esta altura cerca de 50.000 operaciones", unas 16.000 más que en el acumulado de los primeros 10 meses del corriente año.

Cabe destacar que la finalización de varios emprendimientos de alta gama, tanto en lo que respecta a la franja de vivienda, como también de oficinas de lujo, junto al fenómeno inflacionario, y a la maduración que va adquiriendo el crédito hipotecario ajustable por inflación (UVA, en la jerga del Banco Central, Unidad de Valor del metro cuadrado de la Vivienda, Ajustable), contribuyeron a que se sostuviera una alta tasa de incremento del valor promedio de las transacciones, a un rango de récord histórico de más de 20 años de poco más de USD 120.000.

Hipotecas bancarias

El uso hipotecas bancarias como aval de las operaciones, en particular para las transacciones de compraventa de unidades menores a $1,5 millones, se sostiene en el rango del 12 a 13% de las transacciones en el promedio de los 10 meses, aunque subió a casi 14% en octubre. La lenta reactivación en algunos sectores de actividad, más la desaceleración de la inflación contribuyeron a ese fenómeno, al punto que en grandes entidades bancarias las carpetas de crédito hipotecario autorizadas para la primera vivienda superó en los últimos dos meses en más de 20 veces a las líneas efectivamente ejecutadas.

De ahí que resaltó el escribano Allende que "el desafío es que el crédito hipotecario alcance a representar un 20% de las escrituras en un mediano plazo. Eso nos reflejara que los bancos han dado facilidades para que los argentinos se animen a la búsqueda del techo propio. Necesitamos que baje la inflación para que la sociedad se anime a proyectar su futuro".

El cierre de la primera fase del blanqueo de capitales arrojó la exteriorización de poco más de USD 12.000 millones, de los cuales más de USD 7.000 millones fueron depositados en entidades financieras y deberán permanecer indisponibles durante seis meses. Pero pueden sortear ese cepo si los titulares lo destinan a la compra de bienes registrables, como propiedades inmuebles. De ahí que se espera una apreciable tonificación del mercado inmobiliario en los próximos meses.

A ese objetivo contribuye la decisión del Banco Nación de ampliar la línea de crédito hipotecario ajustable y admitir hasta propiedades de hasta $4,48 millones, un 60% más, que también contribuirá a impulsar el mercado inmobiliario, pese a que el monto de financiamiento máximo de la línea ajustable para la primera vivienda lo mantuvo en $2,25 millones. Se espera que otras entidades financieras se sumen a la iniciativa.

En términos por habitantes en la Ciudad, las escrituras efectivizadas en la jurisdicción en los primeros 10 meses fueron equivalente a una cada 91 residentes, reflejó un sostenido aumento de la rotación del mercado, tras haber caído a una cada 114 habitantes en 2014. De todas formas, aún se mantiene alejado de la mejor relación que se anotó en el cuatrienio 2005-2007, cuando en una economía todavía pujante se celebraba un acto de compraventa de la vivienda por cada 52 habitantes. Este indicador refleja la potencialidad que mantiene el mercado inmobiliario porteño.