Los contratos de la oleaginosa para entregar en noviembre fueron los más negociados y finalizaron a u$s384,34 por tonelada en el mercado de granos de Chicago

Los contratos futuros de la soja reportaron caídas este jueves en la plaza de Chicago, presionados por las mermas que registró el complejo sojero en el mercado de futuros de Dalián, en China, y el avance estacional de la recolección de la oleaginosa en Estados Unidos.
La oleaginosa para entregar entre septiembre del 2010 y agosto del 2011 cotizó con bajas de entre 1,5 y 3,5 centavos de dólar por bushel.
La posición para entregar en noviembre de 2010 perdió 2,6 centavos, a u$s10,46 por bushel, o u$s384,34 por tonelada (36,74 bushel).
Reposicionamientos antes de la publicación del informe mensual del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), que será difundido el viernes, también influyeron negativamente sobre los precios.
En Rosario, la mayor terminal agrícola del país, la soja cerró a entre 1.055 y 1.070 pesos (263 y 267 dólares) por tonelada, desde los $1.069,7 registrados el miércoles.
El volumen negociado fue de un máximo de 10.000 toneladas, mientras que en la jornada anterior las transacciones alcanzaron entre 20.000 y 25.000 toneladas.
En Rosario, la soja para entregar en mayo del 2011, que cotiza en moneda estadounidense, cerró sin cambios a u$s255 por tonelada.
En el puerto de Quequén la oleaginosa bajó 6,8 pesos y se negoció a $1.055 por tonelada, mientras que en la terminal de Bahía Blanca el grano bajó 16 pesos y se intercambió a $1.060 por tonelada.
El trigo volvió al alza
Los futuros del cereal para entregar entre septiembre del 2010 y julio del 2011 se dispararon entre 17,75 y 28 centavos de dólar por bushel, impulsados por previsiones de vastas exportaciones de trigo de Estados Unidos y por amplias compras de fondos, que adquirieron 3.000 contratos.
La posición para entregar en diciembre de 2010 escaló 26,6 centavos, a u$s7,376 por bushel, o u$s271,02 por tonelada (36,74 bushel).
Se reportaron reposicionamientos en el mercado, antes de la publicación del informe de septiembre del USDA, que se prevé que mostrará una caída en la producción global de trigo.