Del lado de la producción los últimos indicadores dieron cuenta de una clara desaceleración de las tasas de crecimieto. Mientras que en el segundo se afirma la expansión. La brecha se cubre con impulso de las importaciones. No afecta al alto aumento del PBI

Este escenario tiene lugar en un contexto en el que ya se recuperaron los niveles de actividad pre-crisis, comenzándose a explorar nuevos picos productivos que ubican al PBI por encima de su potencial, explican los economistas del Banco Ciudad.
"El crecimiento de 2010 ya estaría jugado. Así como en la primera mitad del año cada nuevo dato conocido resultaba mejor al esperado y obligaba a revisar al alza las proyecciones de crecimiento, en el segundo semestre esperamos que los datos sean mixtos y las proyecciones sufran menos modificaciones", sostienen los técnicos en el último informe semanal.
Al respecto, observan que "de acuerdo a nuestras estimaciones, y tomando como base indicadores privados, la economía finalizaría este año con una expansión de entre 7 y 8%, principalmente por un robusto primer semestre, dejando un arrastre estadístico para 2011 del 1,5 al 2 por ciento".
Entre los motores del consumo para los próximos meses, los economistas del Banco Ciudad resaltan que "la política monetaria y fiscal mantendrá tonificada la demanda. Al relajamiento de las metas monetarias del BCRA, se agregan en septiembre los ajustes en las jubilaciones y la asignación por hijo, que se montan sobre un gasto público que crece a tasas superiores a 30% anual.