El aumento interanual del salario horario industrial fue 23% en el primer
semestre del año. Contrasta con una mejora en la productividad de poco más de 2% y un tipo de cambio que apenas subió 5,6 por ciento

"Sólo si los precios de productor crecieran 21%, ese costo y por ende la rentabilidad, no quedarían afectadas. Pero tratándose de un sector transable, la evolución de la relación entre el salario horario y la productividad del trabajo no debe ajustarse sólo por los precios domésticos de productor, sino por el tipo de cambio", explica Ernesto Kritz en un nuevo informe de Sel Consultores.
El incremento del costo laboral adquirió una entidad mayor en el caso de la comparación interanual entre puntas del fin de cada semestre, habida cuenta que saltó 13,7% en dólares, ajustando la variación nominal por el ajuste cambiario y el modesto aumento de la productividad del trabajo.
"Esta tendencia al alza del costo laboral unitario en la industria medido en dólares no es reciente sino que viene desde hace varios años. Comparado con el primer trimestre de 2007, para tomar sólo los últimos tres, el incremento es de casi 30%", sostiene el consultor de marras.
Semejante desvío, que se acentuó a partir del segundo semestre, sostiene Sel Consultores, "se explica por la utilización reciente del tipo de cambio como ancla nominal de la inflación. Sin embargo, más hacia atrás, con un tipo de cambio alto, el costo laboral unitario también tuvo un incremento sostenido. Desde el piso postdevaluación de 2002, este costo aumentó 3,4 veces en dólares".
Dificultades para sostener mercados externos
Ahora está muy cerca del nivel de fines de 2001; es posible que a comienzos del año próximo lo iguale.
"El efecto sobre la competitividad industrial no depende sólo de lo que ocurre con el costo laboral doméstico (expresado en moneda extranjera) sino de la evolución (en igual moneda) de los costos laborales correspondientes de los socios comerciales. En los casos en que éstos subieron -como Brasil, por ejemplo- la causa principal la fuerte y temprana apreciación de la moneda local frente al dólar", observa el trabajo de SEL.
De hecho, nominado en reales, el costo laboral unitario de la industria argentina subió varios puntos menos que expresado en dólares.
Esto no constituye un tema menor, dada la vocación de intentar acumular reservas a partir del superávit de la balanza comercial, porque semejante desempeño del costo laboral real conspira contra la dinámica de las exportaciones y alienta el de las importaciones.