La Encuesta Permanente de Hogares del Indec ratificó el anticipo presidencial de baja del desempleo de 9,1% de la población económicamente activa en el tercer trimestre de 2009 a 8,4% tres meses después

Según el sondeo del organismo oficial la reactivación de la actividad productiva y comercial posibilitó sendas mejoras de los indicadores de oferta y demanda de trabajadores sobre el cierre del 2009.
Desde el Gobierno destacaron que, una de las políticas que ayudó a mantener los niveles de empleo fue la aplicación de medidas anti-dumping, Licencias No Automáticas e impulso del consumo interno.
Sin embargo, la mala noticia fue que la recuperación fue insuficiente para impedir que se registrara una leve baja de la tasa de ocupación en comparación con un año antes, fenómeno en que redundó en una suba del desempleo de 7,3 a 8,4 por ciento.
El Relevamiento del Indec sobre un universo de los 31 aglomerados urbanos de 24,72 millones de personas arrojó una oferta de 11,45 millones de trabajadores, de los cuales 10,49 M lograron un empleo superior de 35 horas semanales o más, mientras que 1,18 M sólo pudieron ocuparse menos de ese tiempo, pese a que querían hacerlo por más tiempo. De ahí surgió un total de desocupados de 959 mil personas.
La proyección al total de la población urbana, de 36,4 M de habitantes, sobre un global país de alrededor de 41 M de habitantes, arroja que a fines de 2009 había 16,55 millones que concurrieron al mercado laboral, de los cuales se ocuparon en forma plena 15,17 M y quedaron desocupados 1,38 millones.
Aumento del empleo en negro
De lo anterior se desprende que en el trimestre se amplió la oferta laboral en unas 125 mil personas, mientras que la absorción por parte de las empresas y organismos públicos se elevó en 235 mil, lo que posibilitó la reducción de la masa de parados en 110 mil trabajadores.
Parecen cifras abultadas cotejadas con los "cotizantes en el Sistema Integrado de Jubilaciones y Pensiones", que según el último informe de la AFIP se elevó en el cuarto trimestre de 2009 en 122 mil, a un total de 7,46 millones de personas. De ahí surge que los mayores puestos que detectó la EPH se concentró en las ocupaciones informales o no registradas, pese a que estaba a punto de finalizar el Plan de Regularización del Empleo No Registrado, Ley.26.476.
La brecha resulta más amplia si se cotejan las variaciones interanuales del empleo total del país y los cotizantes en el SIJyP, habida cuenta que en el primer caso se elevó en 53 mil y en el segundo descendió en 28 mil.
Además, los datos del trimestre no lucen consistentes con la preocupación que en el cuarto trimestre mostró el Gobierno por intensificar los planes sociales e instrumentar la Asignación Universal Por Hijo, para paliar la crítica situación social de muchas familias.