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29-04-10 | Economía

Costo laboral argentino tiende a superar al brasileño

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Se ubicaría casi cinco puntos porcentuales por arriba. Por el contrario, la productividad laboral en la industria creció a un ritmo del 1,9% anual acumulativo en el primer caso y 3,4% en el segundo, en los últimos trece años

Costo laboral argentino tiende a superar al brasileño

Los índices comparados muestran que si no se respeta el balance entre productividad y salario, los ajustes se producen o por vía cambiaria o del empleo. En 1997 un peso compraba un dólar y un poco más que un real (1,08 R$/$). Trece años después, la paridad se encuentra en $3,90 por dólar, mientras que el real brasilero se ubica en el rango de 1,80/1,72 unidades.

A esas conclusiones llegó un nuevo informe de Ieral de Fundación Mediterránea, el cual midió el desempeño del costo laboral unitario, el efecto nominal del tipo de cambio, en conjunto con el costo salarial y la productividad por obrero, en los dos países.

El trabajo detectó que "en la mayor parte del período 1997-2009 el CLU de la Argentina y el Brasil se mantuvo alineado, en parte explicado por la creciente integración y el efecto gravitatorio que genera el tamaño de la economía brasilera sobre ciertas variables económicas argentinas".

Sin embargo, ya en 2009, en particular en la segunda mitad, con la reactivación se observó que "la dinámica inflacionaria/salarial llevó a que la Argentina vuelva a encarecerse en términos productivos, ante el vecino país. Este fenómeno se acentuará en 2010, dada la tendencia actual de las principales variables. Esto pese a que hay consenso acera de la apreciación del real y, por ende, que Brasil es un país 'caro' en dólares", explica el trabajo.

Sostienen los economistas mediterráneos que "se ha mostrado que el tipo de cambio no puede ser una política de desarrollo del largo plazo por sí sola. Si se sostiene en el tiempo, el excedente con respecto al 'tipo de cambio de equilibrio' tiende a trasladarse a los precios y a los salarios (es decir a variables nominales) y puede llegar a afectar a las variables reales de manera negativa (por ejemplo, el empleo)".

La lógica de ese enfoque es "el impacto adverso de la alta inflación sobre el ahorro en moneda nacional, los préstamos a largo plazo y, en definitiva, el planeamiento a mediano plazo y la inversión", explica el Ieral.

Deterioro de la balanza comercial
Para el resto del año las preocupaciones vienen dadas por un escensario en el que en Brasil "se espera un mantenimiento del tipo de cambio en los valores actuales, con fuerte recuperación de la producción (y de la productividad) que alcance a compensar la suba de los salarios nominales, de 7,5% anual en moneda local".

Mientras que para la Argentina, "se estima que la producción fabril se proyecta que crecerá 8,5% anual con un incremento del empleo del orden del 2,5% anual (representa un aumento de 5,8% en productividad). Con un tipo de cambio promedio de $4 por dólar y con una variación salarial del 25%, el CLU en dólares se ampliaría un 10,6% en términos interanuales", concluye el informe.

Esa perspectiva tendrá su impacto sobre el intercambio bilateral, el cual volvió en los últimos meses a mostrar un aumento del desequilibrio negativo para la Argentina.




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