Las autoridades nacionales viajaron a Roma para los últimos detalles de las negociaciones. Trascendió que el lanzamiento del canje de deuda esperado para hoy o el jueves podría posponerse unos días

El Ministerio de Economía no pudo confirmar hoy si se produjo la aprobación de los organismos reguladores del mercado financiero, como la Consob de Italia.
Tampoco se conoce aún la presentación oficial de la oferta definitiva de la SEC, homóloga de la Comisión de Valores de los Estados Unidos, máxima autoridad del mercado financiero de ese país.
El titular de la secretaría de Finanzas, Hernán Lorenzino, viajó el martes a Europa para agilizar la autorización del lanzamiento del canje en Italia.
Fuentes del palacio de Hacienda reconocieron a la agencia NA que "si se produce alguna demora, se deberá a la labor de los organismos financieros internacionales, pero no al Gobierno".
Los funcionarios de Economía debían iniciar esta semana una ronda de negocios por las principales capitales europeas y Japón para promocionar el canje, pero la iniciación de esa gira aún no fue confirmada por la secretaría de Hacienda.
El vocero del Ministerio de Economía, Sergio Poggi, indicó a Reuters que el miércoles en Roma Lorenzino ultimará detalles finales de la propuesta para su divulgación posterior a los bonistas, una vez que los reguladores aprueben el lanzamiento.
Previamente, el ministro de Economía Amado Boudou había ratificado que el lanzamiento se concretaría "esta semana" y ya no hoy, como estaba previsto originalmente.
A Clarín, fuentes de Economía reconocieron ayer que ninguno de los países donde se presentará la propuesta de canje (Estados Unidos, Italia, Alemania, Luxemburgo y Japón) dio hasta ahora la autorización formal para lanzar la operación.
Por eso, añade el matutino, en Hacienda concedían que había tantas chances de hacer los anuncios esta semana como la próxima.
Agentes del mercado financiero dijeron a la prensa que la operación podría retrasarse hasta la próxima semana.
Argentina espera que el canje, destinado a los bonistas que rechazaron la reestructuración del 2005 tras una cesación de pagos hace ocho años, permita al país volver a los mercados internacionales de crédito.
El gobierno argentino estima que la operación de canje tendrá una adhesión de al menos 60 por ciento, pero algunos analistas calculan que ese porcentaje podría superar el 80.