El piloto cordobés tuvo un gran año: fue campeón del TC 2000 y Top Race. El próximo domingo puede obtener el torneo de Turismo Carretera. Y tiene más objetivos

Pasó la meta, cerró fuerte el puño derecho y exhaló una dosis de alivio José María López en el instante en que se confirmaba oficialmente lo que se suponía desde varios minutos antes de ese gesto.
El campeonato ya tenía acento cordobés varios giros atrás pero este hombre mesurado, cauto, diplomático, que está a las puertas de una nueva posibilidad en la Fórmula Uno y de obtener la triple corona en el automovilismo nacional recién demostró su alegría al ver la bandera a cuadros, mientras en su box sólo existía el intangible espacio para los festejos.
Los trompos que realizó en el pasto luego de coronarse fueron para agasajar al público que le deseó suerte en la previa para esta carrera y para su futuro inmediato.
El mismo que lo abordó cuando finalizó esa maniobra, lo levantó en andas y lo llevo así unos cuantos metros. El mismo que lo esperó a la salida de la conferencia de prensa para felicitarlo. Una gran producción tuvo "Pechito" en el año de su debut en el Top Race. Doce carreras disputadas (sólo faltó a la de Bahía Blanca, en el comienzo de la Etapa Otoño) y cinco triunfos (San Juan, Alta Gracia, La Plata y Ciudad de Comodoro), una eficacia notable.
Las primeras tres competencias del año las realizó con un Mercedes del Sportteam, equipo con el cual no tuvo demasiado éxito. Se fue en medio de rumores de peleas con Sergio Polze, el titular de esa escuadra y quien lo felicitó tras su consagración.
Más números reflejan el paso arrollador por el Top Race de López, el más ganador del año en la categoría. Cinco podios y ocho pole positions, cuatro de ellos en forma consecutiva, reflejan lo que fue su campaña este año.
Ya en el podio, abrazó el trofeo con ganas y saludó. Estaba feliz "Pechito", ese cordobés nacido en Río Tercero hace 26 años, que luego de ser parte del Programa de Jóvenes Talentos de Renault en 2006, cuando llegó a probar un auto de la máxima categoría. Seguramente, si todo marcha en sus carriles normales, volverá a subirse a un auto de Fórmula Uno el año próximo.
Pero antes, intentará cumplir un desafío en el cual tiene todas las de ganar. Ser campeón el fin de semana próximo de Turismo Carretera, divisional en la cual le lleva diez puntos de diferencia a su escolta Mariano Altuna, y quedarse así con la triple corona del automovilismo nacional antes de su partida.
Fuente: DyN