Anónimo ciclista, cultivador de aceitunas e hincha del Milan, Rinaldo Nocentini se da la mano con la fama al convertirse en el líder de la prueba francesa. Nicki Sorensen ganó la etapa de hoy

Rinaldo Nocentini no puede dar crédito a su buena fortuna en la edición 96 del Tour de France. En pocos días, este aficionado al cultivo de las aceitunas salió del casi anonimato en el que estuvo sumido en once años de carrera ciclista para convertirse en el nuevo ídolo de Italia.
El ciclista danés Nicki Sorensen ganó la etapa 12 del Tour de Francia, en un prueba que comprendió 211,5 kilómetros desde Tonnerre hasta Vittel.
El francés Laurent Lefevre fue segundo, mientras que el italiano Franco Pellizotti llegó tercero.
"Nocentini - El sueño continúa. Estás pasando a la historia", señala La Gazzetta dello Sport. Y Nocentini parece estar disfrutando de su nueva popularidad. El deportista, de 31 años, sonríe pícaro al recibir los besos de las azafatas después de volver a enfundarse el tricot amarillo de líder.
Mientras que a otros ciclistas los espanta la maratón de entrevistas, este loco por los automóviles asume los compromisos ante los micrófonos con amabilidad y sin prisas. Es uno de los que siempre estuvo en segunda fila y ahora paladea la repentina suerte del éxito.
En Italia se propagó la "fiebre" por Nocentini. El ex campeón mundial Paolo Bettini llamó a defender el jersey amarillo, por lo menos hasta la etapa reina en los Alpes, el domingo. "Está a punto de lograr una hazaña. Tiene que defender el tricot por Italia", demandó el ex compañero de Nocentini en el equipo Mapei, que abandonó el año pasado el ciclismo activo.
Bettini incluso envió un mensaje al teléfono móvil de Nocentini: "Eres el orgullo de Italia".
También el ex ciclista Paolo Fornaciari, que posee una heladería en Buggiano llamada "Ultimo chilometro", creó un helado en honor a su antiguo compañero de equipo: "Giallo Nocentini", crema amarilla que lleva el tradicional licor de anís francés Pastis.
Nocentini, el primer italiano en encabezar el Tour desde Alberto Elli, del equipo Telekom en el 2000, no debe temer a las comparaciones con su jugador favorito de fútbol Ronaldinho. "He hecho un gol en el Tour. A partir de ahora me pueden llamar Ronaldinho", bromeó el hincha del Milan.
Antes de hacerse con el liderazgo del Tour, el palmarés de Nocentini, desde 1999 en Mapei, sumaba 12 victorias. Uno de sus mejores rendimientos lo tuvo el año pasado con un segundo puesto en la carrera París-Nizza.
"El día más lindo de mi vida" era lo que lo esperaba en el Tour al desbancar el viernes pasado de la cima al suizo Fabian Cancellara en la etapa Andorra-Arcalis. "Este jersey amarillo es un regalo de Dios por todo el esfuerzo y el sufrimiento", celebró la esposa del ciclista, Manola.
Los días de Nocentini en amarillo están contados. A más tardar el domingo, cuando se dispute la etapa montañosa rumbo a Verbier -si es que supera sin grandes perjuicios el difícil tramo a Colmar- podría acabar su reinado.
Nocentini lo sabe y tampoco cree que pueda lucir la codiciada camiseta en el paso del Tour por su país, Italia. "Con sólo seis segundos de ventaja sobre Alberto Contador y ocho sobre Lance Armstrong, me parece una empresa sumamente difícil", declaró.
Fuente: DPA