El uruguayo Pablo Cuevas ganó junto al peruano Luis Horna el dobles en 2008. En diálogo con Infobae.com, se entusiasmó con repetir el título. Aunque lamentó: "Casi no pudimos prepararnos"

-¿Cómo ven este Roland Garros, después de haber ganado el año pasado?
-Venimos con ganas, con la idea de tratar de disfrutar el torneo, porque si lo intentás, sufrís menos. Cuando van pasando los partidos, con las presiones, son muy pocos los que realmente disfrutás.
-¿Qué significa volver a Roland Garros?
-Es increíble
Camino por los pasillos, por las canchas y recuerdo muchas cosas. Esta semana entrené en la cancha central y me acordé mucho de la final (vencieron al serbio Nenad Zimonjic y al canadiense Daniel Nestor).
-¿Cómo fue que comenzó la dupla?
-Unos meses antes del torneo del año pasado arreglamos que íbamos a jugar juntos, pero que teníamos que hacerlo en algún ATP antes para llegar con algo de ritmo. Pero por no coincidir en el calendario, más alguna lesión que apareció, no pudimos. Entonces, la dupla comenzó en el torneo y tuvimos la suerte de ganarlo.
-¿Este año se prepararon?
-Casi nada, teníamos pensado jugar Mónaco y Barcelona, pero no pudimos. Sólo lo hicimos en el Challenger de Barletta, pero llegamos a la final.
-¿Cómo hacen con el tema del entrenador?
-El año pasado estuvieron nuestros dos coaches hasta la segunda ronda, luego 'Pancho' Mastelli (el de Horna) se fue y volvió para la final. Esta vez el que se va a ir es Orsanic (Daniel, su entrenador) y va a quedar 'Pancho', seguramente. Pero no nos cambia, porque seguimos al que quede.
-¿Qué aspiran para este año?
-Después de haber ganado uno siempre se ilusiona con ganar de nuevo, pero sabemos que es difícil. Esta vez, salimos preclasificados, a diferencia del año pasado, y eso es una ventaja. Por eso esperamos repetir.
-¿Qué beneficios te da el torneo después de haberlo ganado?
-Los beneficios
Lo único que sé es que te dan un batch para vos y uno para un acompañante para entrar a todos lados en Roland Garros de por vida. Pero tendría que interiorizarme más, porque alguno que otro debe haber también.