"Tigre fue más corazón que fútbol", dijo el volante Sebastián Rusculleda, quien valoró la actitud del equipo que luchó hasta el final para dar vuelta el encuentro

El primer partido de la final por el triangular que definirá el campeón del Torneo Apertura fue para San Lorenzo (2-1) y los jugadores de Tigre, lejos de buscar excusas por la derrota, fueron concientes de que no jugaron bien.
Sebastián Rusculleda dijo que el equipo que dirige Miguel Ángel Russo trabajó mejor la pelota y manejó el partido. Eso se notó, se sinceró. Pero recalcó que eso ocurrió en el primero tiempo.
En el complemento, el Matador fue otro equipo, pero recién se despertó a los 30 minutos cuando Leandro Lazzaro anotó el descuento. Salimos con todo, con más corazón que fútbol y buscamos empatar el partido, pero no se pudo, sentenció el mediocampista.
También atribuyó al buen trabajo que realizó San Lorenzo en el mediocampo y que eso nos le permitió hacer jugadas que teníamos planeadas, concluyó.
En tanto, Leonel Altobelli opinó: "La suerte no estuvo de nuestro lado y San Lorenzo lo aprovechó, pero sabemos que todavía estamos vivos. Tenemos uqe rogar que Boca le gane a San Lorenzo y después definir nosotros".
"El partido se puso fuerte y reñido porque nos jugamos mucho. Se sufre mucho desde adentro y espo genera fricciones, pero ya está", finalizó el delantero.