
Jugará mañana en Marsella frente al Olympique, por la Liga de Campeones, un encuentro que parece ser una guerra por el clima que hay tras los incidentes y el reciente enjuciamiento a un barra francés.
El clima alrededor del encuentro que por la Champions disputarán mañana Olympique y Atlético Madrid, en Marsella, es similar al de una guerra, ya que en el choque se produjeron incidentes que derivaron en la condena a tres años de prisión del barra del equipo francés, el viernes pasado, lo que incrementó aún más la tensión.
Ese día, la justicia española decidió condenar a tres años de prisión a Santos Mirasierra, acusado de haber agredido a policías en medio de los incidentes.
La medida causó enojos en Francia, donde hasta la hermana del acusado bregó a la rebelión, en tanto que jugadores franceses de renombre se mostraron opuestos a la decisión judicial.
Es por eso que los directivos del club español optaron por viajar mañana, el mismo día del partido, y regresar ni bien culmine, para estar el menor tiempo posible en ese país.
Además, se pidió a los hinchas del conjunto español que eviten viajar.
La prensa española, en tanto, refiere a este movimiento como "el viaje al infierno", según resume en su edición de hoy el diario As.