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Domingo 8 de Noviembre
08-12-08 | Deportes Imprimir Galería
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Crónica de un domingo histórico y emocionante

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Desde el primer gol de Central a Tigre hasta el cuarto de San Lorenzo a Independiente, la tarde del fútbol argentino tuvo momentos inolvidables

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En tres horas y media, se vivió la emoción de todo un domingo y se anticipó la de una semana que será más que caliente y emotiva: la definición del Torneo Apertura, que dejó con posibilidades de ser campeones a Boca, San Lorenzo, Tigre y Lanús.

Todo comenzó a las 17:30, cuando Boca llevaba un minuto de juego frente a Gimnasia y Esgrima, en La Plata, y Franco Caraglio anotaba el primero de Central a Tigre, lo que hacía preveer que los de Diego Cagna se bajaban de la pelea y que a los de Ischia se les incrementaban las chances de afianzarse en el liderazgo, más allá de lo que sucediera con San Lorenzo, que aún no había comenzado a jugar su clásico ante Independiente.

A las 17:37, Ezequiel González anotaba el segundo y casi casi preparaba la sepultura para un Tigre apoyado por una multitud, pero que sucumbía en Rosario.

Pero el panorama comenzó a cambiar cuando a las 17:55 "El Chino" Luna metió el gol del descuento y, 12 minutos después, conseguía el empate. Volvía la ilusión para los de Victoria y Boca seguía sin encontrarle la vuelta al platense.

A las 19, a Boca se le vino la noche con la expulsión de Morel Rodríguez por una falta a Ignacio Piatti. A todo esto, en ese mismo momento ingresaba Leandro Lázzaro (quien luego le daría la victoria a Tigre) en lugar de Martín Morel. Se empezaba, así, a escribir otra historia.

A las 19:19 llegó el gol de Lázzaro: Tigre daba vuelta el resultado nada menos que en Rosario y se colaba en la punta al alcanzar a Boca, que seguía sin encontrar la forma de ganar el partido.

A las 19:30 había dos caras: alegría sin límites en el vestuario de los de Diego Cagna y decepción en el de Boca. Ambos partidos habían terminado y Tigre se afirmaba en el liderazgo junto a los de Ischia.

Eran las 20:02 cuando Pablo Barrientos anotó el primero de San Lorenzo en la goleada que le marcó a Independiente. El resultado permitía a los de Russo volver a ponerse en la punta del torneo, junto con los otros dos equipos.

A las 21:01, Barrientos convirtió el cuarto y decretó, de esa manera, que su equipo también confirmaba su presencia en la igualitaria lucha por el campeonato.

Fue un domingo inolvidable e inesperado. Pocos hubiesen imaginado una definición así, en un torneo que recién en el final cobró emoción.

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