Si se dan algunos resultados que no escapan a la lógica, el conjunto dirigido por Carlos Ischia podría aprovechar para quedar a un paso del título del Apertura

Boca puede vivir su mejor fin de semana de los últimos tiempos en caso de que se den algunos resultados que, previamente, no son descabellados.
Si le gana hoy a Racing el clásico en La Bombonera, Huracán se impone a San Lorenzo y River baja a Tigre, los de Ischia habrán quedado a cinco puntos de ventaja, con seis más en juego. O sea que sólo necesitará sumar un punto en las dos últimas fechas para asegurarse el primer lugar en la tabla de posiciones y dos para quedar como campeón.
Basta para esto tener en cuenta que Boca es el líder con 32 unidades y San Lorenzo y Tigre tienen 30.
Claro que no será sencillo lo que viene después, pues deberá visitar a Gimnasia y Esgrima en La Plata, en la decimoctava, y recibirá luego a Colón de Santa Fe, en la última.
Lo peligroso del conjunto platense es que ante Boca o cualquier otro rival necesita imperiosamente sumar puntos para escapar al bajísimo promedio de descenso que tiene. Esta necesidad hace que cuente con un incentivo extra sobre el final del campeonato, algo que no poseen aquellos conjuntos que se encuentran en medio de la tabla sin nada que perder ni ganar.
San Lorenzo y Tigre
En cuanto a San Lorenzo, no se puede descartar que sufra un revés ante un Huracán que llega confiado, más allá de los resultados, a un clásico que se vive con una intensidad muy particular.
Para colmo, los de Miguel Ángel Russo deberán sortear un bajón futbolístico que seguramente tendrá repercusión en el estado anímico, pues de un liderazgo casi asegurado pasaron a un segundo lugar.
Con este panorama llegan a enfrentar a un Huracán motivado por el simple hecho de acentuar el difícil momento de su clásico rival.
Pero más allá de lo que suceda este fin de semana, le quedarán después dos encuentros muy difíciles como para recuperarse. Primero Independiente, después Argentinos.
Respecto a Tigre, tampoco es un equipo que se haya caracterizado por la regularidad. Enfrente, estará un River envuelto en medio de una disyuntiva: escapar del último lugar de la tabla a costa de darle una mano, sin quererlo, a Boca. Si los de Núñez bajan a los de Cagna, y el "xeneize" aprovecha, parte de la situación deberá agradecerla a su clásico rival.
A Tigre no le espera, tampoco, un panorama sencillo, pues deberá visitar a Rosario Central y cerrará el campeonato recibiendo al irregular Banfield.
Claro que dentro de este panorama, será Boca, en su condición de actual líder, el que deba mostrar si está a la altura de las circunstancias. Sólo depende de sí mismo.