RSS XML Comentarios: 932 Recomendaciones: 13 Usuario destacado: yoelgatog... Título más comentado: "Bergoglio: "Macri..."

infobae.com

Miercoles 25 de Noviembre
16-11-08 | Deportes Imprimir Galería
Compartir Facebook Meneame Google Bookmark delicio.us MySpace Digg Technorati TwitThis LinkedIn Mixx

Maradona y Grondona firmaron una paz provisoria

26 comentarios
Recomendar
Tamaño del texto

Tras una semana caliente, con enojos y renuncias, la calma llegó al equipo nacional pero condicionada: después del amistoso del miércoles ante Escocia, es posible que vuelva la tormenta

Ver galerias de imagenes

La selección argentina de Diego Maradona, Carlos Bilardo y Julio Grondona llegó a un acuerdo de paz de carácter provisorio, ya que el mismo regirá desde estas horas hasta que se dispute el encuentro amistoso del miércoles (a las 18 de nuestro país) ante Escocia. Después es posible que vuelvan, sobre todo Maradona y Grondona, a plantear sus diferencias en torno del arribo al cuerpo técnico de Oscar Ruggeri.

Los nombres de los protagonistas de esta historia conforman una historia en la que cada uno tiene un papel preponderante. Para entender los hechos, a continuación explicamos quién es quién en este panorama.

Diego Maradona fue el primero en lanzar la piedra: se enojó porque el presidente de la AFA, Julio Grondona, no quiso que Oscar Ruggeri conforme el cuerpo técnico. De esta forma, se planteó una historia de papeles mal interpretados.

Por un lado, la negativa de Grondona habla a las claras de que Diego no tendrá libertad para trabajar. Si no le deja elegir su propio cuerpo técnico hoy, qué sucederá en el futuro, es la pregunta, cuando vuelvan a tener diferencias.

Con este escenario, ya no hay vuelta atrás en una lucha de poderes y figuras. No fueron muchas las veces en que le plantearon un "no" a Maradona. De hecho, el de Grondona es uno de los primeros. Habrá que ver, entonces, si Diego acepta que se le planten de esta manera. En este cuadro de situación, estamos ante una de las primeras veces en que a Maradona se lo enfrenta con verdadero poder en un cara a cara.

El presidente de la AFA no podrá ahora quebrar su imagen dando marcha atrás en el tema Ruggeri. Y Maradona, en consecuencia, tendrá que ver cómo se las ingenia para aceptar las órdenes.

Oscar Ruggeri, quien como entrenador no ha tenido grandes campañas, muere por estar en la Selección. Pero enfrentado con Grondona desde hace tiempo, a quien trató con duras palabras en más de una ocasión, no tendrá lugar, por más que lo llame y le diga que por el equipo nacional deja todo de lado.

Así como Grondona aceptó que Maradona sea el técnico del equipo, convencido por su entorno familiar, no ocurrirá lo mismo con el Cabezón. Es ahí donde no hay acuerdo posible.

Otro protagonista de la historia es Alejandro Mancusso, ex futbolista devenido en consejero y amigo de Maradona. Es el gran hombre de confianza para el entrenador.

Tampoco se puede dejar de mencionar en esta historia a Sergio Batista y José Luis Brown, integrantes del seleccionado campeón del mundo en 1986, responsables del equipo campeón en los recientes Juegos Olímpicos y , sobre todo el Checho, autopostulados para reemplazar en su momento a Alfio Basile.

La dupla iba a ser hasta hace poco más de una semana la encargada de ayudar a Maradona, pero de buenas a primeras Diego habló de lealtades y pidió por Ruggeri. Por el momento, Batista y Brown se encuentran en el medio de la historia sin saber cuál es su papel real.

El que sí tiene un papel asumido es Carlos Salvador Bilardo, secretario técnico, consejero de Maradona y, a la vez, el hombre encargado de poner paños fríos al asunto y de hacer de intermediario entre Grondona y el entrenador.

Pero con un clima caldeado como pocas veces, y con el riesgo de una renuncia de Maradona que no fue tal, y que hubiera implicado un verdadero papelón para el fútbol argentino a nivel mundial, todo parece haberse calmado al menos hasta el debuto de Maradona al frente del equipo, que será el miércoles, ante Escocia, en Glasgow.

Una vez que Maradona regrese al país y los nervios de la primera vez hayan pasado, es posible que ambas partes vuelvan a pelear por sus intereses. Entonces, esta calma transitoria dejará de serlo para convertirse en un nuevo problema para el equipo.

Las notas más leídas de la sección