El arquero titular del Boca campeón de la Libertadores 2007 pasa su peor momento desde que llegó al club. Quedó en claro que mientras siga Ischia como DT, no tendrá muchas chances de jugar

Luego de los rumores de peleas con Juan Román Riquelme y de distanciamiento con Carlos Ischia, el arquero no jugó el domingo ante River ni lo hará mañana contra Internacional de Porto Alegre, por la Copa Sudamericana.
Mauricio Caranta le había pedido no jugar a su entrenador por motivos personales antes del partido con Estudiantes, lo que con el correr de los días se fue trastocando hasta generar una mala relación entre ambos, que incluyó declaraciones del entrenador.
Tras declarar que no quería jugar, recibió duras críticas del presidente de Boca, Pedro Pompilio: "Me llama la atención que no quiera defender los colores de la institución".
Además, el representante del arquero "xeneize", Luis Grillo, salió a apoyar a su futbolista al decir: "Se debe una charla con el director técnico".
"Si ayer Riquelme y Cáceres se fundieron en un abrazo fraternal, ¿por qué no lo va a resolver él con Ischia?", afirmó Grillo.
A pesar de sus problemas personales, el cordobés no había tenido buenas actuaciones en el campeonato local. Su peor encuentro fue contra Godoy Cruz, en Mendoza, donde le hicieron cuatro goles.
Los problemas con el arquero de Boca habían arrancado tras el partido con Atlas de México, en cancha de Vélez, donde los mexicanos metieron dos goles de cabeza desde adentro del área.
Después de ese choque, en el vestuario el arquero habría dicho que no quería atajar más en Boca.
Luego de este enfrentamiento por los cuartos de final de la Libertadores, se perdió en la revancha y en los dos choques contra Fluminense, en semifinal, en donde tuvo una flojísima actuación Pablo Migliore.